Turkey.- Antes de matar a su hija y sucidarse, Carlos Vázquez llamó a sus hermanos para despedirse. Este hombre mexicano decidió acabar con su vida y la de su hija Itzel, víctima de la tristeza y el desamparo tras la ausencia de su esposa de la cual se había separado.

Para cuando la familia llegó a la casa de Váquez en Turkey, Sampson ya era demasiado tarde: sobre el suelo yacían los cuerpos de Carlos y de su hija, de 18 años,  ya sin vida.

“No era la primera vez que nos llamaba amenazando con que iba a suicidarse”, contó un afectado Johnatan Vázquez, sobrino de Carlos, a Qué Pasa. “Llevaba mucho tiempo sufriendo desde que su mujer se marchó a Texas con sus dos hijos, él no podía soportarlo, siempre nos decía que quería morirse”.

Al parecer el desencadenante del trágico desenlace no fue la separación familiar, sino una eventual visita de su mujer y sus dos hijos por Navidad que nunca llegó a producirse.

“Estuvieron separados cuatro meses pero en diciembre, ella llamó a mi tío y le dijo que pensaba volver a Turkey con sus hijos por vacaciones, pero cuando llegó a Atlanta llamó a mi tío y le dijo que se iba a regresar a Texas, que lo había pensado mejor”, contó Jonhatan Vázquez.

Este repentino cambio de planes, que sorprendió a Vázquez con los regalos para su mujer y sus hijos envueltos y dispuestos bajo el árbol de Navidad hubo de colmar la paciencia del hombre de 39 años, quien víctima del desespero decidió arremeter contra la vida de su hija Itzel y la suya propia, alrededor de las 7 pm del pasado 31 de diciembre.

Una vida difícil

Todo parece indicar que Carlos Vázquez no tuvo una vida fácil. Su hija Itzel fue la única superviviente del incendio que asoló su casa en la Navidad del año 2002. Tanto su mujer como su otro hijo murieron en el fuego, solo Itzel salvó la vida, gracias a que su padre la lanzó por la ventana.

Años después, consiguió rehacer su vida junto a otra esposa, con la que tuvo dos hijos. Sin embargo, el pasado mes de agosto, su esposa decidió separarse de Carlos y se marchó a Texas junto a los pequeños, de siete y tres años.

Este segundo golpe parece que fue demasiado para Carlos quien, según Jonhatan Vázquez, nunca pareció reponerse a la pérdida de su segunda esposa. Al parecer, desde que su segunda mujer se marchó a Texas, Vázquez vivía solo en Turkey. La única hija que le quedaba de su primer matrimonio, Itzel, vivía en Fayetteville en casa de unos tíos e iba a visitar a su padre cada fin de semana, según explicó Johnatan Vázquez.

“Estamos todos muy conmovidos, son dos vidas las que se han perdido”, añadió su sobrino. “Llamó a casa de mis tíos y pidó perdón por lo que iba a hacer, y ellos se temieron lo peor”. Los familiares, que residen en Fayetteville y Clinton, avisaron a la policía mediante el 911 para intentar evitar la tragedia, pero fue imposible.