Raleigh.- Inmigración suele ser un tema espinoso para los funcionarios gubernamentales que a menudo prefieren esquivarlo. Pero ese no es el caso del Secretario de Seguridad Pública de Carolina del Norte, Frank L. Perry, quien aceptó dialogar con Qué Pasa sobre este asunto y reiteró su respaldo a la posibilidad de que los inmigrantes indocumentados puedan conducir legalmente en el estado.

“Para mi eso es hacer lo correcto”, dijo Perry. “Debemos tener la habilidad de indentificar a los conductores, estar seguros que cumplen los requerimientos físicos, que sean responsables de su conducción por la seguridad de ellos mismos y de los otros y sus familias, y para que todos estén asegurados”.

Perry, un veterano gente del FBI que sirvió en esa agencia por 22 años, dijo que su perspectiva sobre el asunto no es política, sino de seguridad pública.

“No somos políticos, yo no soy un político, nosotros hacemos cumplir las leyes que nos dan pero a veces antes de que la ley sea escrita nos preguntan lo que pensamos y esta es una de esas ocasiones, y yo ya he dicho lo que pienso”, dijo Perry en referencia al reporte que entregó el año pasado a la Asamblea Legislativa estatal sobre varias medidas de inmigración.

Aquel reporte de 46 páginas no dio conclusiones ni recomendaciones definitivas pero dejó claro que otorgar permisos de manejo a los inmigrantes indocumentados sería beneficioso para el estado, mientras que poner más restricciones podría ser costoso y problemático.

“Hicimos el reporte sin dar conclusiones sólo dimos información sobre las mejores prácticas y evidencias a nivel nacional sobre cómo requerir a individuos indocumentados tener licencias de conducir e identificaciones, creemos que eso está funcionando y que debería hacerse”, comentó a Qué Pasa el secretario.

Perry dijo además que dar tarjetas de identificación y/o permisos de manejar a inmigrantes que viven en el estado ayudaría a las fuerzas del orden saber con certeza quién es quién, mientras que negarlos sólo traería más costos, como por ejemplo en el ámbito de los seguros.

“Actualmente en Carolina del Norte no requiere que las personas tengan un seguro contra personas sin seguro pero si este problema sigue creciendo, la Legislatura tendría que requerir que todos tengamos un seguro para personas sin seguro y no solamente el de responsabilidad básica (liability) lo cual sería más caro para todos”, dijo el secretario del DPS.

Los niños de la frontera
Pero Perry también habló de otros asuntos relacionados con inmigración, como la controversia generada por la llegada al estado de de cientos de niños centroamericanos que cruzaron la frontera sur.

El tema levantó críticas de los defensores de los inmigrantes por las declaraciones del gobernador Pat McCrory, quien consideró que la llegada de los niños era una amenaza para el estado y reclamó más información sobre el tema al gobierno federal.

Perry explicó que el gobierno estatal no tiene intenciones de deportar a esos niños, sino de asegurarse de que se encuentran bien y en buenas manos.

“Nosotros queremos saber dónde están ellos por razones de salud no para deportación”, dijo Perry.

“Esto es importante primero por la salud de los niños que están aqui porque somos responsables por ellos, y en segundo lugar, necesitamos hacer chequeos de antecedentes a las personas que están con ellos si es que el gobierno federal no lo ha hecho”, agregó.

Perry sostuvo que el gobierno estatal está en capacidad de ayudar a esos menores más que el gobierno federal porque tiene a su cargo los servicios que necesitan, como el cuidado de salud y su seguridad.

“No queremos que esos niños caigan en manos de traficantes de seres humanos, esa es nuestra mayor preocupación”, explicó.

Las cárceles estatales
Otro aspecto de seguridad pública relacionado con inmigración es el de las 57 prisiones estatales que tiene a su cargo el DPS.

Estas excluyen las cárceles de los cien condados del estado, las cuales se encuentran bajo el manejo de los alguaciles de cada una de esas jurisdicciones.

Perry dijo que para brindar un mejor servicio a los inmigrantes detenidos en las prisiones estatales, el DPS ha puesto en marcha un programa de Inglés como Segunda Lengua (ESL) que permite a cada prisión tener acceso a traductores.

“No tenemos 57 traductores pero las 57 instalaciones tienen acceso al programa, no podemos permitirnos una mala comunicación entre las fuerzas del orden, el sistema de justicia y quienes están encarcelados”, dijo Perry.

Alertas en español

El secretario Frank Perry dijo que el DPS también está haciendo esfuerzos por comunicar a la comunidad que no habla inglés sobre la prevención y el manejo de emergencias.

Con ese objetivo, recientemente el DPS lanzó la versión en español de su aplicación para teléfonos celulares Ready NC, la cual contiene información sobre cómo prepararse para afrontar diversas emergencias, y también emite alertas cuando hay una situación peligrosa.

“Si bien entendemos que esto no llega muy lejos, queremos que las personas que hablan español tengan acceso a las mismas alertas que reciben quienes hablan inglés, y creo que esta es una buena herramienta”, dijo Perry.