Raleigh.- Después de la masacre ocurrida en la escuela primaria Sandy Hook, en Newtown, Connecticut, en la que fallecieron 20 niños y seis adultos, el Sistema de Escuelas Públicas de Wake (WCPSS) está revisando y ajustando sus planes de seguridad para evitar que actos como este se puedan presentar en los centros educativos del condado.

A pesar de que cada período escolar se realizan revisiones en el sistema de seguridad en las escuelas, este año, a raíz de los hechos ocurridos en Connecticut el WCPSS ha decidido realizar una revisión completa y ajustar los planes de seguridad de las escuelas, explicó María Rosa Rangel, portavoz en español del Sistema Escolar de Wake.

“Actualmente la junta escolar y el superintendente están haciendo una revisión intensiva de las medidas y protocolos de seguridad en las escuelas del condado, pero a su vez, cada escuela está evaluando sus esquemas de seguridad y realizando simulacros para que el personal y los estudiantes conozcan qué se debe hacer en los diferentes escenarios”, indicó Rangel.

Además, en esta oportunidad la Junta Escolar solicitó la opinión y sugerencias de padres de familia y del personal de las escuelas para reforzar los protocolos de seguridad.

El plan de seguridad vigente para las escuelas del condado Wake, determina, por ejemplo, que cada visitante debe registrarse en la oficina principal y que las puertas de la escuela se cierren dependiendo del código de emergencia.

Hay otras, como las primarias Harris Creek y Joyner, en las que se ha decidido mantener las puertas de acceso cerradas durante el horario de clases.

“Hay escuelas que tienen sus puertas cerradas y para entrar hay que timbrar, pero hay otras en las que las puertas están abiertas y así sea obligatorio registrarse en la oficina principal, en muchos casos ésta queda alejada de la entrada y el visitante puede caminar libremente por la escuela”, dijo a Que Pasa un consejero escolar que pidió no revelar su nombre.

“Creo que en la medida que se aumente el personal de vigilancia en las escuelas, se podrá garantizar es que haya más seguridad”, dijo el consejero escolar.

Los padres de familia celebran que se estén revisando las medidas de seguridad, pues consideran que los protocolos vigentes son insuficientes porque no garantizan la seguridad de sus hijos durante las jornadas de clase.

“Es necesario que se evalúen profundamente todas las medidas de seguridad para evitar que actos como el de Connecticut sucedan en nuestras escuelas.”, dijo Carolina Díaz, cuyo hijo asiste a Joyner Elementary.

“Una alternativa que ayudaría a reforzar la seguridad es que se incremente el personal de seguridad en las escuelas”, añadió.

Ayuda federal

Precisamente, aquella es una de las 23 iniciativas anunciadas por el presidente Barack Obama la semana pasada para mejorar el control de armas y la seguridad en el país.

Entre las medidas, Obama anunció que se proporcionarán incentivos para que los sistemas escolares contraten a oficiales que aumenten la seguridad y se desarrollarán modelos de planes de respuesta de emergencia para las escuelas, lugares de culto e instituciones de educación superior.

Por su parte, el Fiscal General de Carolina del Norte, Roy Cooper, recomendó que el estado debe reforzar la seguridad de las escuelas y que para ello es necesario incrementar el número de agentes en los centros educativos.

A través de una carta, Cooper le solicitó al gobernador Pat McCrory y la Asamblea Legislatica estatal que se revisen las recomendaciones de un estudio de seguridad escolar realizado en el año 2006 (ver recuadro).

“Esperamos que nunca ocurra una tragedia en alguna de nuestras escuelas. Hay que tomar medidas para prevenir y estar preparados en caso de que esto pase”, dijo Cooper a través de un comunicado de prensa.

De acuerdo con Rangel, aún no hay una fecha límite para que la Junta Escolar de Wake se pronuncie sobre su plan de seguridad.