Raleigh.- Más de la mitad de los 865 pozos privados que sirven a los hogares de Wake, Mecklenburg y el área de Piedmont comtiene  Cromo hexavalente, también conocido como  Cromo 6, una sustancia asociada a un mayor riesgo de desarrollar cáncer.

De acuerdo con un reciente estudio del profesor y científico de la Universidad de Duke, Aver Vengosh, 470 pozos presentaron una concentración de  Cromo hexavalente superior en 0,07 parte por billón a la cantidad considerada segura, lo cual implica que aquellos que consumen agua extraída de esos reservorios tienen un riesgo de uno en un millón de desarrollar algún tipo de cáncer a lo largo de una vida promedio de 70 años.

“Aunque a menudo se lo considera un subproducto de la contaminación industrial, el  Cromo hexavalente puede formarse naturalmente en las aguas subterráneas, dependiendo de la geología del acuífero local y la química del agua”, dijo  Vengosh, profesor de Ciencias de la Tierra y del Océano en la Escuela de Medio Ambiente Nicholas de Duke.

El aspecto más preocupante del estudio de Vengosh -publicado el 12 de noviembre- es que la mayoría de los pozos que excedieron el nivel recomendado de  Cromo 6 sirven a zonas de bajos ingresos, cuyos propietarios no están en capacidad de pagar ni un análisis privado ni el sistema de limpieza de  Cromo 6, conocido como ósmosis inversa, que cuesta entre 150 y 200 dólares por grifo.

 “Las áreas donde vemos el mayor número de usuarios de aguas subterráneas, como los condados de Wake y Mecklenburg, coinciden con algunas de las mayores probabilidades de que ocurra  Cromo hexavalente por encima del nivel de asesoramiento de salud”, dijo Rachel Coyte, estudiante de doctorado en el laboratorio de Vengosh y autora principal del estudio.

Se predice que la presencia de  Cromo hexavalente será particularmente alta en los pozos ubicados en la región del Piedmont, donde se espera que más del 50% de los pozos tengan concentraciones de  Cromo hexavalente por encima del nivel de asesoramiento de salud.

Unas 4 millones de personas en Carolina del Norte dependen del agua subterránea para beber, cocinar y bañarse, pero de acuerdo con la Ley Federal de Agua Potable Segura, no hay obligación de analizar  los pozos sino solo al momento de ser perforados, sin monitoreo posterior.

“A diferencia de los sistemas públicos de agua subterránea, los pozos privados no tienen requisitos de prueba y, por lo tanto, muchos propietarios de pozos privados no conocen la concentración de  Cromo hexavalente en el agua de su pozo”, advirtió Vengosh.

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