Raleigh.- Cuando hace tres meses atrás su hija de 10 años accidentalmente cayó al suelo en un “playground” y perdió un de sus dientes delanteros, Yareli Rentería no hubiera podido imaginar las complicaciones que tendría que pasar para lograr una adecuada atención dental y mucho menos la deuda de más de 2,000 dólares que aún debe afrontar pese a que su niña cuenta con la cobertura de Medicaid.

“(Tras la caída) llamé al dentista y me dijo que si estaba sangrando la llevara a emergencia y así lo hice. Pero una vez ahí me dijeron que no podían reimplantarle el diente que debía ir al dentista. Sentí que había mucha confusión en la información que me daban”, contó la madre a Qué Pasa.

La niña tuvo que esperar hasta el día siguiente para ser atendida por su dentista quien la derivó a un cirujano. El procedimiento de reimplante dental, incluyendo otros gastos, superaba los $4,000.Medicaid cubrió menos de la mitad por lo que Rentería tuvo que pagar $2,300  en ese momento.

Rentería expuso su caso durante un evento realizado el pasado martes por la organización sin fines de lucro NC Oral Heath Collaborative, que trabaja activamente para que no existan barreras que impidan que cualquier persona pueda acceder a servicios de salud oral adecuados y además, en acelerar la implementación de políticas y prácticas que reducen las disparidades de salud bucal para todas comunidades del estado.

“Uno no entiende por qué todo fue tan caro y por qué Medicaid si fue una emergencia no me cumplió con esa parte. Yo me endeudé con una tarjeta de crédito pero hay familias que no cuentan con una para hacerlo”, dijo Rentería a cuya deuda se suma los intereses bancarios mensuales.

Además en los próximos meses su hija deberá someterse a un necesario implante de diente cuyo costo bordea los $8,000.

“Lo que deseo es que exista más información sobre qué hacer en casos como estos, porque en emergencia ni el dentista me supieron informar. Que se más accesible los costos. Y que a uno le pudieran dar una opción de pago”, señaló.

Voces de El Pueblo
Su testimonio también formó parte de otras voces que la organización El Pueblo presentó en apoyo a la iniciativa “2018 Oral Health Day at the Legislature” impulsada por NC Oral Heath Collaborative que comenzó en la Plaza Bicentenario localiza en Edenton Street en el centro de Raleigh, siguió con una jornada de cabildeo en la Asamblea Legislativa y terminó en el Museo de Niños Marbles.

Florence Simán, Directora de Programas de El Pueblo explicó a Qué Pasa que dicha agencia local ha trabajado y recibido el apoyo de NC Oral Health Collaborative para impulsar acciones que permitan que haya servicios accesibles a la comunidad.  “Tanto en términos de costo y también en asegurarnos que hayan personal bilingüe en los servicios de salud que se están ofreciendo en la comunidad”.

“Sabemos que en este estado casi el 40% de los niños que entran al kínder han sido afectados por caries y sabemos que en relación a comunidades étnicas o rurales o personas de bajos ingresos, estos índices pueden ser casi el doble. Sabemos que esto afecta el nivel de aprendizaje de los niños porque muchas veces están con dolor”, explicó Simán.

Cabildeo contra la SB145
En el ámbito de la salud de la comunidad, el tema migratorio toma relevancia. Es por eso que miembros de El Pueblo y otras organizaciones que participaron en el evento  visitaron a los legisladores estales para hablar sobre un proyecto de ley que impactaría negativamente en la vida de los  inmigrantes de Carolina del Norte: la SB145.

“No es un propuesta de ley enfocada en salud pero sabemos que si el programa 287g (que forma parte del proyecto) se amplía  a nivel estatal es algo que afectará a la salud de las personas porque la gente tiene más miedo de tener acceso a las clínicas, a montarse en su carro para buscar servicios de salud”, dijo Simán.