Durham.- Predicar con el ejemplo. Esta parece ser la máxima que están  siguiendo los profesores de tres colegios de primaria de Durham y Raleigh al involucrarse en un proyecto educativo que ha llevado a 600  niños del Triángulo a plantar y cultivar pequeños huertos de  hortalizas en los patios de sus colegios y así promover la importancia de tener hábitos alimenticios saludables entre los más pequeños.

“Con este programa, los niños revisan lo que aprenden en clase de  ciencias y les ayudamos a que tomen conciencia de lo que comen y de  que sean más sanos”, declaró a Qué Pasa Dina Osborne, profesora de tercer grado en la Holt Elementary School de Durham, uno de los tres  centros que han participado en el programa educativo lanzado por la  American Heart Association en colaboración con las empresas Quintiles  y Golden Corral para concienciar a los jóvenes en los valores de la dieta equilibrada.

“Los niños se involucran al 100% en todo el proceso”, explicó a Qué Pasa Carina Montanari, portavoz de la American Heart Association. “Con la ayuda de los padres, montan las parcelas y las rellenan de tierra,   para luego plantar los tomates, brócoli, remolachas, zanahorias, etc, que cuidarán hasta el mes de junio, cuando hagan la cosecha”, detalló.

En total, la asociación ha repartido 100 semillas de diferentes verduras y 120 matas de tomate para que los niños se familiaricen con la agricultura y entiendan por qué es tan importante comer alimentos naturales.

Aproximadamente un tercio de los niños americanos es obeso o sufre problemas de sobrepeso, según los datos reportados por la American Heart Association.

Además, según el mismo informe, estos problemas están teniendo especial impacto entre la población hispana: el 35% de las niñas y el 40,8% de los niños mexicanos de entre 2 y 19 años  son obesos o sufren de sobrepeso a causa de unos hábitos alimenticios impuestos por la sociedad que promueven el consumo de alimentos pobres en valores nutricionales y ricos en grasas saturadas y azúcares.

“Cada curso aplica sus conocimientos teóricos a la práctica: desde las clases de geometría cuando montan las cajas hasta problemas de cálculo para averiguar cuántos frutos dará cada parcela”, señaló Montanari, quien aseguró que el momento más divertido para los niños es el de la cosecha.

“Ese día prueban todo lo que han cultivado y realizan actividades con las frutas y verduras, incluso clases de arte: el año pasado en una escuela pintaron cuadros con trozos de manzana”, dijo la portavoz de la Amrican Heart Association.

josé Vicente Bernabeu
jbernabeu@quepasamedia.com
Qué Pasa/ raleigh-durham
Durham.- Predicar con el ejemplo. Esta parece ser la máxima que están  siguiendo los profesores de tres colegios de primaria de Durham y Raleigh al involucrarse en un proyecto educativo que ha llevado a 600  niños del Triángulo a plantar y cultivar pequeños huertos de  hortalizas en los patios de sus colegios y así promover la importancia de tener hábitos alimenticios saludables entre los más pequeños.
“Con este programa, los niños revisan lo que aprenden en clase de  ciencias y les ayudamos a que tomen conciencia de lo que comen y de  que sean más sanos”, declaró a Qué Pasa Dina Osborne, profesora de tercer grado en la Holt Elementary School de Durham, uno de los tres  centros que han participado en el programa educativo lanzado por la  American Heart Association en colaboración con las empresas Quintiles  y Golden Corral para concienciar a los jóvenes en los valores de la dieta equilibrada.
“Los niños se involucran al 100% en todo el proceso”, explicó a Qué  Pasa Carina Montanari, portavoz de la American Heart Association. “Con la ayuda de los padres, montan las parcelas y las rellenan de tierra,   para luego plantar los tomates, brócoli, remolachas, zanahorias, etc, que cuidarán hasta el mes de junio, cuando hagan la cosecha”, detalló.
En total, la asociación ha repartido 100 semillas de diferentes verduras y 120 matas de tomate para que los niños se familiaricen con la agricultura y entiendan por qué es tan importante comer alimentos naturales.
Aproximadamente un tercio de los niños americanos es obeso o sufre problemas de sobrepeso, según los datos reportados por la American Heart Association.
Además, según el mismo informe, estos problemas están teniendo especial impacto entre la población hispana: el 35% de las niñas y el 40,8% de los niños mexicanos de entre 2 y 19 años  son obesos o sufren de sobrepeso a causa de unos hábitos alimenticios impuestos por la sociedad que promueven el consumo de alimentos pobres en valores nutricionales y ricos en grasas saturadas y azúcares.
“Cada curso aplica sus conocimientos teóricos a la práctica: desde las clases de geometría cuando montan las cajas hasta problemas de cálculo para averiguar cuántos frutos dará cada parcela”, señaló Montanari, quien aseguró que el momento más divertido para los niños es el de la cosecha.
“Ese día prueban todo lo que han cultivado y realizan actividades con las frutas y verduras, incluso clases de arte: el año pasado en una escuela pintaron cuadros con trozos de manzana”, dijo la portavoz de la Amrican Heart Association.