Durham.- Varias madres hispanas cuyos hijos viajan en el mismo autobús escolar donde ocurrió el presunto incidente de abuso sexual se mostraron decepcionadas al conocer el resultado de la investigación policial que determinó que se trató de un caso de “bullying”.

Las ocho mujeres que aceptaron hablar con Qué Pasa pidieron opinar anónimamente porque temen represalias.

“La verdad estoy muy decepcionada”, dijo una mamá que tiene dos niñas en la escuela primaria W.G.Pearson. “Si algo así les pasa a mis hijas para qué voy a denunciar si no van a hacer nada. Eso es lo que me está demostrando la policía”.

“Para mí es un delito que estén agrediendo niños. El bullying es una agresión y en la escuela siempre ha pasado y va a seguir pasando mientras no pongan un alto”, añadió la mujer.

Otra madre que tiene una niña en la escuela también lamentó que no se castigue a los agresores de los dos menores de 5 años.

“No creo que sólo fue bullying eso que hicieron, son niños con una mentalidad que ya no es de niños sino de adultos”, dijo.

“Ninguna de las mamás está de acuerdo con lo que dice la policía, pero no nos queda nada más que resignarnos”, dijo otra mamá entrevistada por Qué Pasa.

“Yo tengo un niño que va en ese autobús pero nunca le preguntaron nada. Mi hijo me dio la información y yo se las di a ellos pero los investigadores nunca vinieron”, se quejó la mujer.

Otra madre dijo que ahora los padres hispanos temen hablar.

“Las mamás tienen miedo. En esa escuela no hay seguridad, hay bullying, hay pornografía”, aseguró.

El jefe de policía, José López, por su parte, aplaudió a las dos madres que denunciarion el incidente e instó a otros a que reporten cualquier situación que pudiera amenazar a sus hijos.

“A los padres de familia les digo que cuando crean que algo les ha pasado a sus muchachos, deben hacer una queja, no quedarse callados y empujar para asegurar que se invesigue bien, esa es la única manera de proteger a nuestros hijos”, dijo López.