Raleigh.- La elección del republicano Pat McCrory como nuevo gobernador y de más miembros republicanos en la Asamblea  Legislativa estatal, han dibujado un escenario amenazador para los hispanos en Carolina del Norte.

McCrory, que reemplazará a la demócrata Beverly Perdue en enero, gobernará con todo el poder al contar con el control republicano en las dos cámaras del capitolio estatal donde añadió nueve nuevos miembros a la Casa de Representantes para una mayoría de de 77 a 43, y un escaño en el Senado, donde ahora superan a los demócratas por 32 a 18.

Sin embargo, representates de la comunidad latina consultados por Qué Pasa creen que las nuevas autoridades podrían moderar sus posturas antiinmigrantes en su afán por recuperar el voto latino hacia el 2016.

“Creo que esto representa una oportunidad y un reto para nosotros: educar a las nuevas autoridades acerca de la realidad de la comunidad inmigrante”, dijo Mauricio Castro, dirigente de la Coalición Latina de Carolina del Norte. “No va a ser fácil, habrá que trabajar mucho con ellos y hacerlo de una manera inteligente”.

“No cabe duda  que el voto latino ha sido decisivo en la elección presidencial. Si ellos (los republicanos) no reconocen que estamos creciendo como bloque, y mantienen sus posturas antimigrantes, solo se alejarán más de ese gigante dormido que es el voto hispano”, dijo.
Para John Herrera, ex concejal de la ciudad de Carrboro y actual cabildero en la Legislatura, el reto de la comunidad latina de aqui en adelante será “ejercitar el músculo político” que ha demostrado en las elecciones, mediante el diálogo con las nuevas autoridades.

Además confió en que que tanto el nuevo gobernador como los legisladores moderen sus posiciones.

“Ellos tienen dos opciones: seguir la agenda del Tea Party (la facción más radical republicana), que quiere eliminar a los inmigrantes indocumentados y reducir la migración legal; o trabajar con la comunidad latina”, dijo Herrera, quien anticipó que el partido republicano podría convocar a líderes hispanos a partcipar del gobierno.

Respecto a McCrory, Herrera no descartó que este retome la actitud amigable que tuvo con los inmigrantes cuando fue alcalde de Charlotte entre 1995 y 2009.

“El McCrory que yo conocí en el 2000, cuando inuguramos la Cooperativa Latina en Charlotte, no tenía miedo de tomarse fotos con los inmigrantes indocumentados. Cambió cuando el presidente Barack Obama fue elegido presidente y el partido republicano adoptó una línea antiinmigrante, pero entonces él ya no tenía poder político. Ahora que lo tiene de nuevo puede ser que vuelva a ser el mismo de antes”, comentó.

Por ahora McCrory se ha mostrado abierto al consenso. “Yo no quiero cometer el error de los partidos que se vuelven arrogantes con su poder o su mayoría. Yo creo que ese es un error que los dos partidos han tenido en el pasado”, dijo tras ser elegido.

En Raleigh, donde presentó a su equipo de transición la semana pasada, el nuevo gobernador reiteró que trabajará con un enfoque bipartidista, que convocará a los mejores talentos del estado para gobernar y que impondrá una “cultura de servicio al cliente”.

Para Angeline Echevarría, directora de El Pueblo Inc, será muy importante advertir a las autoridades de la importancia de los hispanos y el riesgo económico que implicaría perseguirlos.

“El nuevo gobernador tiene experiencia en negocios y la economía es una prioridad para él, creemos que será de utilidad efatizar el impacto económico negativo de propuestas antiinmigrantes como las de Arizona, Georgia y Alabama”, dijo Echevarría.

Consejo asesor en incertidumbre
Ante el nuevo panorama político, queda también en duda el futuro del Consejo Asesor de la Oficina de Asuntos Hispanos de la Gobernación, cuyo trabajo debía concluir en septiembre de 2013. “Hay incertidumbre porque no sabemos que pasará con el nuevo gobernador, la idea del Consejo era seguir hasta el 2013 pero es una decisión política”, dijo Pilar Rocha, quien encabeza este colectivo nombrado por Perdue.

Indicó que la última sesión del año será en diciembre.