Raleigh.- Miles de personas desfilaron el pasado sábado por las calles de Raleigh para pedir más igualdad social y protestar contra los recortes de gastos públicos en salud y educación, durante la séptima edición de la marcha “Históricos Miles en la Calle Jones” (HKoJS) auspiciada por la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NCAAP) a la que acudieron diversos colectivos pro-inmigrantes. 

Y es que, aunque tradicionalmente el HKoJS ha servido para reivindicar la igualdad de derechos para la comunidad afroamericana, la defensa de los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos adquirió un cierto protagonismo en la marcha de este año y fueron varios los manifiestos que denunciaron la discriminación que tiene que padeder la comunidad hispana a diario. 

“Tenemos que tener unión ante los legisladores y el gobernador para que oigan las necesidades de la sociedad”, declaró a Qué Pasa la directora ejecutiva de El Pueblo Inc., Angeline Echevarría, quien asistió a la manifestación. “Hemos venido para reclamar las licencias para los jóvenes y asegurar que puedan pagar las mismas matrículas de la universidad como otros estudiantes, y también para que se realice la reforma migratoria”, aclaró.

Estos mismos principios fueron los que defendió en el escenario la “dreamer” Mayra Aguilar, cuando se quejó de que el futuro de su hija “se ha detenido” gracias a que el Secretario de Transporte, Tony Tata, no quiere otorgar licencias de conducir a los inmigrantes beneficiarios del programa migratorio Acción Diferida.

“Aunque tengamos presencia legal nos están negando el derecho a tener licencias de manejo, y además tenemos que pagar tasas para ir a la universidad como los de fuera del Estado”, exclamó Aguilar, quien lamentó que son “muy pocos” quienen pueden pagar esas “tasas para ricos” y que, sin duda, será su hija “quien sufrirá las consecuencias de tener una madre que no ha podido ir a la universidad”.

Por su parte, Raúl Jiménez, del Comité de Organización de los Trabajadores del Campo (FLOC) protestó porque “cualquier persona en Carolina del Norte puede ser despedida de su empleo estatal simplemente por ser gay, lesbiana, transexual o bisexual” y avisó que “no toleraremos ninguna injusticia ni ningún ataque en los derechos de cualquier trabajador”.

En la misma línea transcurrió el discurso de la activista de Action NC, Silvia Sánchez, quien llegó desde Charlotte. Ante una multitud -anglosajona en su mayoría- que mostró su solidaridad con la comunidad latina, Sánchez declaró que su sueño es que “los inmigrantes no tengan miedo”, pues “los que deberían tener temor son los legisladores, porque los inmigrantes tenemos hijos estadounidenses y si no vemos una legislación que nos favorezca quizá la próxima elección no irá a su favor”.