Raleigh.- La barrera del idioma impidió que un niño hispano de cuatro años herido de bala durante un robo recibiera asistencia médica inmediata de acuerdo con la grabación de la llamada efectuada a la central de emergencias 911  la noche que ocurrió el suceso.

El niño José Santiso Vargas  de 4 años fue herido la noche del 16 de noviembre en su casa ubicada en las afueras de Clinton, cuando un ladrón ingresó a robar y realizó un disparo.  La bala  atravesó la puerta e impactó en la cabeza del menor, de acuerdo con el Alguacil del Condado de Sampson.
Una persona hispana, cuya relación con el niño y la familia se desconoce, llamó al 911 para pedir ayuda en español, pero el operador de emergencia del condado no le entendió y tardó varios minutos en conseguir un intérprete.
Según la grabación publicada la semana pasada, el operador tardó dos minutos tratando de conectarse por otra línea con el servicio de interpretación. Mientras eso ocurría, se escucha gritar a una mujer “¡ay se me muere, se me va a morir aquí”.
Luego se escucha al hombre hispano decir que está llevando al niño al hospital, mientras que el operador y el intérprete tratan de saber dónde se necesita la ambulancia.
Recién a los seis de los 11 minutos que dura la llamada el operador pregunta qué pasó con el niño, y el hispano responde que no sabe y que no puede explicarlo, mientras se oye al fondo a una mujer llorar y decir “le dieron un balazo aquí”.
Finalmente el hombre hispano dice que ha llegado al hospital y corta la llamada.
El niño fue trasladado después al Hospital UNC de Chapel Hill donde fue sometido a cirugía y permanece internado. Su estado de salud es estable.