Charlotte.- La Corte de Inmigración de Charlotte está localizada en el Este de la  ciudad, en una de las zonas de mayor población hispana.

Funciona en un edificio blanco, con amplio estacionamiento, donde se han instalado múltiples oficinas de abogados, que también operan en edificaciones cercanas, a ambos lados de la calle Executive Center Drive.

En meses recientes, los salones de los tres juzgados han sido inundados por la ola de niños centroamericanos que llegaron a la frontera primordialmente en la primera mitad del año.

Allí arriban con sus padres, sus madres,  sus patrocinadores y sus representantes legales.

El grupo tiene que confrontar a tres jueces que tienen actitudes diferentes desde los estrados, desde los que dictan sus veredictos.

Una mujer y dos hombres deciden el destino de los niños centroamericanos y del resto de indocumentados que tienen casos relacionados con su estatus migratorio.

Que Pasa-Mi Gente visitó los juzgados, vio como se comportan los jueces y habló con varios profesionales que trabajan en diferentes niveles del ramo legal, que ofrecieron un panorama de como se sienten con los magistrados.

La jueza Theresa Holmes-Simmons es afroamericana, trabajó como fiscal en Nueva York y su primer desempeño como magistrada de inmigración ha sido en Charlotte, donde fue la primera funcionaria judicial con rango migratorio. Es considerada como una jueza estricta pero justa y  compasiva. No duda en levantar la voz y hablar fuerte cuando siente que no le ponen atención en la Corte. Fue la que decidió el destino del padre de familia Luis Zarco, quien obtuvo el privilegio de quedarse en el país.  Tiene la paciencia de explicar las cosas detalladamente a audiencias en las que algunos probablemente no tengan bases jurídicas para defender sus casos.

Barry Pettinato se graduó en la Universidad de Suffolk en Long Island, NY. Fue el segundo magistrado en ser asignado a la Corte de Inmigración de Charlotte. trabajó para el suprimido Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), en San Francisco. Según el portal TracImmigration ha rechazado 87 por ciento de los casos de asilo. Sin embargo,  a los niños les regala una chupeta en su corte. En un caso con los hispanos ordenó la salida de 20 inmigrantes que se habían refugiado en una iglesia, tras asistir a una conferencia religiosa.

Vernon Stuart Couch fue el tercer juez asignado a la Corte de Charlotte y es el más controversial de los tres. Nunca practicó inmigración antes de llegar al estrado en esta ciudad. Fue fiscal en Guantánamo, y recopiló su experiencia en un libro. Tiene fuertes y graves episodios de temperamento en el juzgado. Ha dicho abiertamente que no cree que los inmigrantes deseen ser ciudadanos o residentes permanentes, sino  se conforman con tener un estatus de protección temporal. Varios de los consultados, preferirían que sus casos no los tratara el juez Stuart Couch. Por lo regular su decisiones no favorecen a los inmigrantes.