El jefe de policía de Chapel Hill, Chris Blue, durante una mesa redonda sobre inmigración.

Raleigh.-  Una reforma migratoria podría ayudar a todos en Carolina del Norte al desatar la creciente economía del estado. Este fue el mensaje que empresarios de bienes raíces, del sector de agricultura y el Jefe de Policía de Chapel Hill lanzaron durante una mesa redonda para pedir que los senadores federales Thom Tillis  y Richar Burr apoyen las legislaciones para cambiar el sistema migratorio de los Estados Unidos.

El pasado 17 de marzo la Cámara de Representantes federal aprobó dos proyectos de ley de inmigración: el Dream and Promise Act (proyecto de ley para los soñadores) y el Farm Workforce Modernization Act (proyecto de ley de modernización de la fuerza laboral agrícola). Ambos están a la espera de su aprobación en el Senado.

Se estima que Carolina del Norte es el hogar de más de 850,000 inmigrantes que pagan miles de millones en impuestos cada año, ocupan trabajos esenciales, inician negocios propios y agregan más de $21 mil millones al PIB cada año.

“Un 11% de nuestra fuerza laboral en Carolina del Norte está compuesta por inmigrantes”, dijo Tommy Luckadoo, vicepresidente de Adams Commercial Real Estate. “Trabajo todos los días para que Carolina del Norte siga creciendo y construyendo. (…) Sin una reforma migratoria que haría crecer nuestra fuerza laboral y crearía empleos, Carolina del Norte no puede seguir creciendo”.

Por su parte, el jefe de policía de Chapel Hill, Chris Blue explicó el trabajo hecho por su oficina para construir una relación de confianza con la comunidad inmigrante, como ha sido la aceptación de las identificaciones comunitarias de la red FaithAction International House con el apoyo de El Centro Hispano. Sin embargo,  reconoció que no es suficiente.

“La seguridad de los habitantes de Carolina del Norte está en mi mente todo el día, todos los días. Es mi deber, y el deber de todos los oficiales, hacer cumplir las leyes de nuestro estado y servir a los necesitados. Y es responsabilidad de todos apoyar una legislación que sea justa y humana para aquellos que quieren ser parte de nuestro país”, dijo.

“Es por eso que continuaré abogando por un sistema de inmigración reformado que mantenga a los inmigrantes trabajadores y respetuosos de la ley en el lugar al que llaman hogar”

Por su parte, Maritzelena Chirinos, indicó la necesidad que el Congreso ampare a los miles de inmigrantes bajo el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia.

(DACA) Me ha abierto muchas puertas hasta ahora, pero mi lugar en los EE.UU. estará amenazado hasta que el Congreso lo haga permanente. Mi historia es solo una de los casi 24,000 Dreamers en Carolina del Norte. Si el Senado no actúa para aprobar una legislación como la Dream Act, mi futuro y el impacto de mil millones de dólares de Dreamers en Carolina del Norte seguirán en peligro” señaló Chirinos quien trabaja como asistente legal de inmigración.

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