Durham.-  La disparidad que existe en el número de suspensiones entre alumnos blancos y afroamericanos en las escuelas de Durham ha motivado una investigación federal, luego que dos organizaciones presentaran una queja formal por presunta discriminación en el Sistema Escolar de Durham (DPS).

La queja fue presentada en abril por Legal Aid de Carolina del Norte y el Proyecto de Derechos Civiles de la Universidad de California ante la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación de Estados Unidos, el cual abrió una investigación este mes.

La queja indicaba que los estudiantes afroamericanos tienen cuatro veces más probabilidades de ser suspendidos en el sistema escolar de Durham que los estudiantes blancos. Además denunció que los afroamericanos con discapacidad son siete veces más propensos a ser suspendidos que sus pares de raza blanca.

“Estamos contentos de que la OCR está tomando en serio esta denuncia”, declaró en un comunicado Peggy Nicholson, abogada de Legal Aid NC.  “Las prácticas de disciplina discriminatorias del DPS, sean intencionales o no, tienen efectos devastadores en los estudiantes, las familias y toda nuestra comunidad”.

“Esto debe ser investigado a fondo para que Durham se puede empezar a desarrollar una solución sistémica que aborde adecuadamente esta discriminación y reduzca el uso de suspensiones dañinas e innecesarias”, añadió.
También hubo queja por hispanos

En una declaración a Qué Pasa, Nicholson dijo que si bien la denuncia se enfoca en los estudiantes afroamericanos, ello no implica que en el DPS no haya prácticas disriminatorias contra hispanos.

“Las cifras de la suspensiones en Durham muestran que los estudiantes hispanos están realmente subrepresentados. Por ejemplo, en el período 2009-2010, los datos reportados a la Oficina de Derechos Civiles (OCR) muestran que los estudiantes hispanos recibieron el 11,8% de las suspensiones impuestas por DPS, aún cuando son el 19,1% de la población estudiantil”, declaró Nicholson.

“Esto no quiere decir que los números no han empeorado desde 2009-2010 y que los estudiantes hispanos no se enfrentan a otro tipo de discriminación en el DPS”, añadió la abogada al recordar que en abril del 2011 el Southern Poverty Law Center presentó una queja por inadecuados servicios de interpretación y traducción, además de un clima hostil conta los latinos.

“Esa investigación se resolvió a través de un acuerdo de resolución voluntario entre la OCR y el DPS”, recordó Nicholson.
El DPS, por su parte, dijo que colaborará con la investigación de la oficina federal para aclarar las acusaciones.

“El DPS está cooperando plenamente con OCR en su investigación. Estamos ansiosos de comenzar el próximo año escolar en un espíritu de inclusión e innovación que ayudará a que todos nuestros estudiantes se gradúen preparados para tener éxito”, declaró Chip Sudderth, vocero del DPS.