Durham.- Con la táctica de pago retrasado de alquiler, dentro de los plazos permitidos, un grupo de inquilinos de un complejo de apartamentos en Durham siguen presionando para lograr mejores condiciones de vivienda y un contrato colectivo.

En noviembre del 2020, en medio de la pandemia, los vecinos de Garden Terrace dijeron  públicamente que había goteras en los techos, tuberías con fugas de agua y paredes con moho en sus departamentos. Además de desperfectos en los equipos de calefacción y aire acondicionado. Así como basura en los jardines y subida de renta inesperada.

Desde ese momento han presionado por lograr mejoras, evitar desalojos por retraso de alquiler y por un contrato colectivo.

Tras su denuncia, los inspectores del ayuntamiento de Durham encontraron 113 violaciones al código de vivienda al revisar 17 de las 55 unidades en los apartamentos donde habita un número importante de familias hispanas.

Los hogares tenían moho, goteras, paredes podridas y plagas, entre otras imperfecciones.

La presión por una solución ha continuado de manera constante. La última acción fue a inicios de junio de este año cuando, unidos como sindicato, decidieron esperar hasta el tiempo límite permitido para pagar la renta. Lo hicieron emitiendo un solo cheque con la cantidad conjunta.

“La desaceleración de los alquileres en junio es el último paso dado por el Tenants Union en una lucha de ocho meses para presionar al propietario Jonathan Dayan para que mejore las condiciones de vida y negocie los términos de los contratos de arrendamiento en Garden Terrace”, indicó el sindicato Terrace Union.

Una carta enviada a los arrendatarios, el sindicato indicó que ha hecho múltiples intentos por lograr una reunión y que hasta la fecha no han logrado una respuesta.

Por ellos, decidieron pagar el alquiler de manera colectiva.

“Terrace Union está pagando nuestro alquiler colectivamente hoy como un recordatorio de que cumplimos con nuestra parte del trato, pagando colectivamente decenas de miles de dólares cada mes. Este dinero sostiene su negocio y aumenta su riqueza. Creemos que lo que obtenemos a cambio no es un trato justo”, se lee en la misiva.

Los vecinos indican que si bien se han hecho ciertas reparaciones solo han sido “a nivel superficial” en vez de “abordar el problema en su origen”.

“Se culpa a los inquilinos por problemas estructurales complejos con fugas y falta de aislamiento y la humedad y el moho resultantes. Seguimos teniendo que hacer nuestras propias reparaciones, sin ser compensados”, escribieron. “El estacionamiento sigue siendo una pesadilla.

Los alquileres siguen subiendo y ahora, además, se nos están transfiriendo más costos (como la basura, el agua y el alcantarillado) que antes estaban incluidos en el alquiler, que es solo un aumento de alquiler con otro nombre”.

Sostuvieron además que la renta continúa aumentando.

“Lo que queremos es tener voz en nuestras condiciaones de vida, incluido el alquiler y las tarifas, cuándo y cómo se hacen las reparaciones y qué protecciones tenemos contra la pérdida de nuestras casas. Esto solo puede suceder a través de un proceso de negociación colectiva, en el que discutiríamos los cambios que se pueden hacer en cada contrato individual, y luego ese contrato se ofrecería a todos”,  sostuvo el sindicato.

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