Chapel Hill.- Con el objetivo de mejorar la vida de las personas inmigrantes y refugiadas que viven en la ciudad de Chapel Hill, en Carolina del Norte, la iniciativa Construyendo Comunidades Integradas (Building Integrated Communities, BIC) presentó, el pasado jueves, 27 de septiembre, un informe que recoge las opiniones de la comunidad inmigrante de la ciudad en cuanto al transporte, la vivienda, la seguridad pública, la comunicación con los entes locales y el liderazgo, por un lado; y las recomendaciones de mejora para cada área dirigidas al Gobierno de la ciudad, por otro.

Entre los asistentes a la presentación había una quincena de vecinos y vecinas de origen hispano, que revisaron conjuntamente los resultados del informe y enfatizaron la necesidad de mejorar las vías de información sobre cuestiones que afectan a la comunidad.

“Sentimos que estamos muy mal informados en muchos temas que afectan nuestro día a día. Necesitamos que alguien nos informe de lo que está pasando”, comentaba una de las asistentes, de origen mexicano, en referencia a los constantes cambios de la Administración de Trump en cuanto a la política migratoria y a la periodicidad de las redadas en la ciudad del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). “Acabo de perder a un familiar, a quien han deportado, por falta de comunicación; porque nadie nos informó de las opciones que teníamos para evitarlo”.

Según el informe, 9,691 personas nacidas fuera de los Estados Unidos residían en la ciudad de Chapel Hill entre 2011 y 2016; de las cuales cerca de 500 personas son de origen mexicano. Entre los residentes sin documentación, en Chapel Hill predominan los procedentes de países latinoamericanos, cuya lengua materna es el español.

El informe concluye las siguientes problemáticas y recomendaciones:

Transporte
La incapacidad de obtener una licencia de conducir para las personas sin documentación, el desconocimiento de las prácticas de manejo del país y la falta de familiaridad con la División de Vehículos Motorizados (DMV) hacen que el servicio de transporte público sea la única vía de movilidad para muchos.

Sin embargo, muchas de las rutas actuales no llegan hasta las zonas residenciales de los inmigrantes y refugiados de Chapel Hill. Esto, junto con la falta de servicio nocturno y fines de semana, dificulta la capacidad de movilidad de los residentes.

El informe recomienda ampliar las rutas hacia estos vecindarios y mejorar los servicios nocturnos y de fin de semana.

Vivienda
Para muchos residentes inmigrantes y refugiados, vivir en Chapel Hill supone un reto por el alto costo de la vivienda y porque, a menudo, las unidades de vivienda pública no son suficientes. A ello se une la dificultad de acceso a este tipo de casas para las personas indocumentadas. Muchos de los inmigrantes se ven obligados a vivir fuera de los límites de la ciudad, en lugares con acceso limitado al transporte público.

Las recomendaciones para esta área se resumen en seguir explorando estrategias de vivienda de costo accesible; mejorar las condiciones de las viviendas de renta accesible; proporcionar recursos bilingües de asesoría legal e involucrar a los residentes de casas móviles en los procesos de planeación del Gobierno local.

Seguridad pública
Algunos de los residentes creen que las redadas del ICE y los retenes policíacos impactan negativamente en la confianza que se tiene en la policía local. También reportan el temor a los posibles episodios de violencia con armas de fuego, así como al consumo de drogas entre los jóvenes.

Para solucionar estos problemas, BIC propone trabajar en las relaciones entre la policía y la comunidad; proporcionar más recursos legales acerca de las redadas de ICE y los derechos civiles y, finalmente, ampliar la educación bilingüe sobre prevención de la violencia con armas de fuego y el consumo de drogas por parte de la población más joven.

Liderazgo
Según el informe, la comunidad valora positivamente los esfuerzos que el Gobierno de Chapel Hill ha emprendido en el pasado para ofrecer servicios de interpretación y traducción para poder poner fin a la barrera del idioma. La comunidad también está interesada en temas de participación cívica y oportunidades de liderazgo.

Las recomendaciones en este sentido se centran en la creación de políticas de contratación de personal bilingüe, ampliar las plazas en el Gobierno local para personas con conocimiento de idiomas extranjeros y proporcionar mejores servicios de interpretación en las reuniones públicas.

Comunicación
El 43% de las personas de Chapel Hill que hablan español como primera lengua (de un total de 1,248 encuestadas) tiene dificultades para comunicarse en inglés, según el informe. Por otro lado, la mayoría de las comunicaciones y servicios del Gobierno e instituciones locales solo están disponibles en inglés.  

En este caso, el objetivo de BIC es hacer accesibles las comunicaciones para los hablantes de otros idiomas, contratando más personal bilingüe por parte del Gobierno y mejorando la difusión de noticias y eventos locales.

El proyecto BIC se está llevando a cabo entre la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y el Gobierno local, en colaboración con residentes de la ciudad y líderes de organizaciones comunitarias. Tras la primera fase de evaluación comunitaria, cuyas conclusiones se recogen en el informe, se elaborará el plan de acción y posteriormente, una vez esté aprobado por el Gobierno local, se implementarán en la ciudad las recomendaciones sugeridas por parte de la comunidad.