Raleigh.- Cuando en septiembre de 2009  se quedó sin trabajo después de 30 años en el mismo empleo, David Rohrer decidió dedicarse a aprender español, un viejo proyecto que le cambiaría la vida.

Aunque sigue desempleado desde entonces, este hombre de 57 años y nativo de Pennsylvania ha dedicado el último año a trabajar a tiempo completo como voluntario en la Cooperativa Latina donde no sólo mejoró su español, sino que conoció de cerca las necesidades y la idiosincrasia de la comunidad hispana a la que ahora trata de ayudar de diversas maneras.

“Me caen muy bien los latinos porque son trabajadores y honrados”, dijo Rohrer en un castellano con marcado acento “gringo” al comentar su voluntariado. “La Cooperativa Latina es como las Naciones Unidas porque hay gente de todos los países de Latinoamérica y para mi fue una experiencia fantástica”.
Durante el año que trabajó voluntariamente en la entidad financiera, Rohrer dice que aprendió mucho de la cultura latina y pudo relacionarse con una comunidad que regularmente permanece invisible para el común de sus paisanos estadounidenses.

“No hay una experiencia igual que hablar con otra gente en su idioma, es una manera de mostrar respeto a la otra cultura y sobre todo una oportunidad para escuchar y aprender de sus experiencias. Pienso que nosotros los americanos tenemos mucho que aprender de los latinos”, dijo Rohrer quien tiene una postura pro inmigrante.

“Salvo un porcentaje muy pequeño, todos somos inmigrantes en este país. Mi pensamiento es que ganamos más al tener esta gente entre nosotros, hay muchas ventajas de enriquecimiento cultural y económico”, dijo.

“Siempre fuimos un país que da la bienvenida y al no hacerlo olvidamos algo muy importante de nuestra historia y nuestro carácter como nación, por eso no me gusta la actitud que tienen muchos de mis paisanos contra los inmigrantes”, añadió.

Aunque su voluntariado en la Cooperativa Latina ya concluyó y necesita encontrar pronto un empleo real para no seguir gastando sus ahorros, Rohrer quiere continuar ayudando a la comunidad hispana.
Por ello, recientemente colaboró con la Cámara de Comercio Hispana de Carolina del Norte en un proyecto de capacitación para empresarios llamado “Emprendedores, y ahora dicta clases de matemáticas a hispanos en el Centro Hispano de Durham, a través del programa de educación básica para adultos Plaza Comunitaria.

“Necesito conseguir un empleo pero no quisiera dejar de tener contacto con la comunidad latina”, dijo Rohrer quien se ha ganado el cariño de muchos hispanos.