Raleigh.- Una familia hispana se encuentra de luto y reclama justicia por la muerte de un joven salvadoreño que falleció al ser arrollado por un auto cuando retornaba del trabajo a su casa, a bordo de una motocicleta ligera.

De acuerdo con la policía de Raleigh, el accidente ocurrió poco antes de las 10:45 de la noche del sábado 29 de noviembre en la cuadra 5400 de la calle Glenwood Avenue, cuando Atilio Vásquez, de 22 años, transitaba en una scooter Sampro en sentido este y fue golpeado por detrás por un auto Toyota del año 2004 conducido por Chun Evans, de 30 años.

Producto del choque, Vásquez murió en la escena del accidente mientras que Evans y dos mujeres que lo acompañaban resultaron ilesos, según el reporte.

La policía arrestó a Evans e informó que éste afronta cargos por delito menor de causar la muerte con un vehículo motorizado, tener parafernalia de drogas y posesión simple de marihuana.

La familia pide justicia
Aunque el caso sigue bajo investigación policial, para la familia de Vásquez es una injusticia que el causante del accidente fatal haya recibido sólo cargos menores.

“A mi me parece injusto”, dijo a Qué Pasa Ana Vásquez, la hermana de la víctima. “Mi hermano venía de su trabajo y no estaba borracho mientras que a esa persona hasta le encontraron drogas”.

La mujer contó que su hermano viajaba en una moto ligera porque no tenía automóvil y que en el momento del accidente regresaba a su casa luego de trabajar en un restaurante ubicado en la misma avenida, a pocas cuadras del lugar.

Vásquez había llegado de El Salvador seis años atrás y desde hace cinco trabajaba en el mismo restaurante.
Santos Portillo, que fue amigo y vecino de Vásquez por varios años, dijo que el joven era muy responsable y trabajador pero también de un carácter muy alegre y amante de la música.

“Era una persona muy tranquila, la verdad lamento mucho lo que le pasó porque era de esas personas que sólo vienen aquí para trabajar”, comentó Portillo.

También recordó que su amigo, al que llamaban “Chibola”, era quien con su alegría animaba las celebraciones.
“Era una persona muy alegre y te transmitía esa alegría”, dijo Portillo quien contó que junto a Vásquez solían hacer de DJs para animar con su música las reuniones familiares.

Los restos mortales de Vásquez iban a ser enviados esta semana a la provincia de San Miguel, en El Salvador, donde residen sus padres aunque hasta el cierre de esta edición de Qué Pasa los dos hermanos del joven que residen en Raleigh aún estaban reuniendo el dinero para cubrir los gastos fúnebres.