Raleigh.- Para el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), un asesino, un violador o un traficante de drogas, representa el mismo nivel de peligrosidad que una persona que es sorprendida manejando en estado de ebriedad.

Las últimas cifras dadas a conocer por esta entidad, señalan que en el año fiscal 2010-11, un total de 35,927 personas en toda la nación fueron deportadas por conducir vehículos en estado de ebriedad.

En la Zona de Atlanta, que comprende los estados de Carolina del Norte, Sur y Georgia, ICE informó que 15,203 indocumentados fueron fichados como criminales y posteriormente deportados.

En esa clasificación de criminales están los que han cometido homicidios, ofensas sexuales, drogas y se incluyen a los detenidos por manejar en estado de ebriedad. La cifra no hace un desglose específico por delito o por estado.

Según Iván Ortiz, vocero del ICE para la zona sureste del país, los casos por manejar en estado de ebriedad o DWI (como se le conoce en inglés) también “son una prioridad” para su agencia porque se enfoca en la remoción de criminales convictos.

Agregó que los procesados por desplazarse bajo los efectos del alcohol pueden ser asignados a cualquiera de los niveles de prioridad que maneja el ICE para etiquetar a los individuos “deportables”.

Para Cecilia Saloni, directora del programa Seguridad en las Carreteras de El Pueblo Inc, sólo los nuevos residentes del estado no pueden estar conscientes de los riesgos que implica conducir borracho con la aplicación del 287(g) en siete condados norcarolinaos o Comunidades Seguras en toda la extensión del estado.

“Tal vez alguien que lleva menos de cinco años viviendo aquí no sepa”, dijo Saloni, que también dirige la campaña estatal Manejar Borracho, No Seas Tonto Muchacho. “Pero la mayoría de personas saben que conducir ebrio representa ir a la cárcel y en muchos casos un riesgo alto de ser deportado.

En el caso de la abogada de inmigración, Jorgelina Araneda, ella considera que es muy injusto que una persona sorprendida manejando en estado de ebriedad sea agrupada en una misma categoría con asesinos, violadores o traficantes.

“Pero tan injusto como eso es que hayan tantas personas arrestadas por no tener licencia”, dice Araneda. “De cada 15 casos que enfrentan la deportación uno es por manejar ebrio y la mayoría por no tener licencia”.