Chapel Hill.- Más de dos mil niños centroamericanos han llegado a Carolina del Norte huyendo de la violencia durante el último año. Por esta situación, las autoridades del condado de Orange aprobaron sendas resoluciones dándoles la bienvenida para garantizarles el acceso a los servicios básicos, como salud y educación.

La Junta de Comisionados del condado, integrada por siete miembros, aprobó por unanimidad una resolución en la que se afirma que Orange da la bienvenida a los niños refugiados que vienen huyendo de la violencia, y reafirma el derecho de todos los menores a recibir educación y salud, sin importar su estatus migratorio.

Además, en su resolución los comisionados piden a los congresistas federales, al gobierno del presidente Obama y al gobernador Pat Mc Crory asegurarse de que todos los menores que cruzan la frontera huyendo de la violencia tengan un debido proceso y representación legal en las cortes.

La resolución fue impulsada por la Coalición Sureña de Justicia Social (SCSJ), la Unión Americana de Derechos Civiles y la Comisión de Relaciones Humanas del condado.

George Eppsteiner, abogado de la SCSJ destacó que la resolución “apoya la capacidad de los niños de asistir a escuelas públicas en Carolina del Norte, sin importar su origen, en consistencia con las leyes domésticas e internacionales”.

“Otros gobiernos locales deberían seguir el ejemplo del condado Orange y reconocer la importancia de sus comunidades inmigrantes”, declaró Eppsteiner.

La ciudad de Chapel Hill, en el mismo condado, también adoptó una resolución similar por unanimidad la semana pasada.

La resolución fue presentada por la concejal de origen peruano María Teresa Palmer y en sus seis secciones indica que la ciudad debe proveer servicios básicos a los menores inmigrantes y trabajar con otras entidades gubernamentales para garantizarles seguridad y un debido proceso.

La resolución de Chapel Hill fue la tercera emitida por autoridades del condado Orange en favor de los niños migrantes. La primera fue adoptada por la ciudad de Carrboro, el pasado 18 de noviembre.