Durham.- El paso de la Antorcha Guadalupana, la tradicional peregrinación anual de México a Nueva York, iluminó las esperanzas de los inmigrantes hispanos en el área del Triángulo que acudieron el pasado sábado a recibirla en la Iglesia Católica Inmaculada  Concepción.

Decenas de familias se reunieron allí para darles la bienvenida a los 130 corredores que trajeron a pie la antorcha y la imagen de la Vírgen de Guadalupe en su recorrido desde el área de Piedmont y para orar por que mejore la situación de los inmigrantes en Carolina del Norte.

“La oración de este año es para que la Virgen nos ayude a abrir la mente de quienes piensan negativamente de la gente inmigrante”, dijo a Qué Pasa Mauricio Castro, miembro del comité de justicia social de la Iglesia Inmaculada Concepción y encargado de la bienvenida a la Antorcha Guadalupana.

“El tema que quisimos resaltar hoy es el de la discriminación que existe en contra de los inmigrantes, especialmente ahora que se ha incrementado el sentimiento antiimigrante en el estado”, añadió.

Le pedimos a la Virgen que nos ayude a abrir la mente de quienes piensan negativamente de los migrantes  Mauricio Castro

Una luz de esperanza
El recorrido de la Antorcha Guadalupana comenzó en la ciudad de México el 20 de septiembre y culminará a mediados de diciembre en la ciudad de Nueva York.

Desde entonces, se estima que  casi siete mil personas han participado en el recorrido, incluyendo casi 4,000 que llevaron la Antorcha Guadalupana desde la ciudad de México hasta la frontera con Estados Unidos y más de 2,000 que lo hicieron desde allí hasta Carolina del Norte, según indicó Oscar Ramos, de la Asociación Tepeyac de Nueva York que organiza el evento hace 14 años.

“La Virgen de Guadalupe es como tu bandera, es más que tu religión, y los inmigrantes tienen mucha fe en ella, es un símbolo de esperanza para ellos”, dijo Ramos. “Es por eso que se creó la carrera para que el mexicano que vive aquí se sienta protegido y traerles esa luz de esperanza ya que ellos no pueden ir a México por razones migratorias”.

Joel Merino, que viene desde México con la Antorcha y ha participado en el evento cinco veces, dijo que la imagen de la Virgen une a los mexicanos separados por la frontera y les trae esperanza.

“La Virgen de Guadalupe es un símbolo nacional, aunque estés fuera de país, siempre te vas a identificar con ella, es parte de la unidad de la gente sobre todo para los que atraviesan el desierto y cruzan la frontera, lo primero que se invocan es a ella”, dijo Merino.

Lucía Romero, que también llegó desde México como parte de la peregrinación, dijo que decidió participar hace seis años, por una promesa que le hizo a su hijo.

“Mi hijo también fue migrante y al regresar a la ciudad de México a los dos meses falleció. Esta  fue una promesa que le hice y hasta ahora la sigo cumpliendo como voluntaria de la Asociación Tepeyac”, dijo Romero, quien ha completado todo el recorrido de México a Nueva York cinco veces y una vez hasta la frontera con Estados Unidos.

Durante su paso por Durham, los corredores compartieron una cena y una misa en la Iglesia Inmaculada Concepción para partir nuevamente a las 5 am del pasado domingo rumbo a Mount Olive, su última parada antes de abandonar Carolina del Norte en su ruta hacia Virginia para seguir luego a Nueva York.

Los corredores compartieron una cena comunitaria.

La llegada de los corredores a la Iglesia Inmaculada.