Durham.- Casi cuatro semanas después de un presunto ataque sexual contra dos niños hispanos que habría ocurrido dentro de un autobús escolar de la escuela primaria W.G. Pearson, el incidente sigue sin aclararse y las autoridades escolares añadieron más dudas al afirmar que se enteraron del hecho por la policía y no por las madres de los menores afectados, contradiciendo las denuncias que ellas hicieron públicamente a través de Qué Pasa.

El superintendente de las Escuelas Públicas de Durham (DPS), Bert L’Homme, dijo el jueves pasado en una conferencia de prensa que las madres reportaron el incidente en la escuela el mismo día que éste habría ocurrido, pero que eso fue después de que lo informaran a la policía de la ciudad.Además reiteró que  la directora LaManda Pryor inició una investigación a la mañana siguiente.

“El reclamo original fue hecho al Departamento de Policía el 11 de septiembre”, dijo L’Homme. “Nosotros lo escuchamos del departamento de policía y la señora Pryor comenzó una investigación en la mañana del día 12”, añadió.

Pryor, que estuvo al lado de L’Homme durante la conferencia de prensa, ratificó que ella fue informada del asunto el día 12. Luego aclaró al superintendente que la madre fue a la escuela a reportar el caso un día antes con el director asistente, pero insistió que eso fue luego de hacer un reporte con la policía.

La versión de las autoridades escolares difiere con la que dieran públicamente dos madres de los dos niños de 5 años que presuntamente fueron forzados a realizar sexo oral entre ellos, por dos o tres estudiantes de unos 10 años de edad, en la parte trasera del autobús que los transportaba de la escuela a sus hogares.

La primera madre, cuya historia fue reportada en exclusiva por Qué Pasa el 24 de septiembre, dijo en entrevista con el periódico que esa misma tarde fue a la escuela y reportó lo sucedido al director asistente quien, de acuerdo con el testimonio, prometió investigar y reportar el caso a la policía.

Al día siguiente, la misma madre acudió a una oficina distrital de la policía de Durham para preguntar si la escuela había denunciado el hecho pero le dijeron que no, por lo que ella decidió hacer un reporte por sí misma.

Una segunda madre que denunció que su hijo de 5 años también fue agredido sexualmente en el autobús en el mismo incidente, dijo a través de Qué Pasa el 1 de octubre que ella hizo el reclamo directamente con Pryor el 12 de septiembre y que no llamó a la policía porque -según dijo- confió en que la directora iba a hacerlo.

La mujer recién llamó a la policía el 26 de septiembre y aseguró que el investigador que la entrevistó le dijo que no había ningún reporte de la escuela sobre el caso de su hijo.

Qué Pasa pidió el lunes al DPS que claricara las fechas y horarios en que la directora de la escuela informó al sistema escolar y a la policía de la primera denuncia, también cuándo recibió ella la queja de la segunda madre y cuándo la reportó a las autoridades, pero hasta el cierre de esta edición, no hubo respuesta.

El DPS no aclaró tampoco cuántas quejas ha recibido sobre el incidente que presuntamente ocurrió en el autobús escolar el 11 de septiembre.

El Departamento de Policía de Durham tampoco respondió a tiempo a un pedido de Qué Pasa para aclarar cuándo recibió las denuncias y si estas fueron echas por las madres o por la escuela.

De acuerdo con los estatutos del estado de Carolina del Norte, cualquier incidente que involucre delitos sexuales y otros como posesión de armas de fuego o drogas, cometidos en cualquier propiedad escolar, lo que incluye un autobús, debe ser reportado por el director o su personal designado a las fuerzas del orden locales. Además, deberá notificar al superintendente del sistema escolar por escrito o mediante correo electrónico.

“Esta notificación debe ocurrir al final del día de trabajo en el cual el incidente ocurrió cuando sea razonablemente posible pero no más tarde que al final del siguiente día de trabajo”, dice la ley estatal.

La abogada Marie D. Lang, de la oficina legal de James Scott Farrin, que representa a la primera madre que reportó la presunta agresión sexual en el autobús, declinó comentar si hubo o no alguna infracción por parte de las autoridades, pero animó a los padres de otros niños que pudieran haber sido afectados o testigos a denunciar.

“Yo animaría a las familias hispanas que tienen niños que han estado en ese autobús y que fueron testigos de algo o de algún otro incidente previo, ellos necesitan hacer oír sus voces ahora”, dijo Lang.

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