Raleigh.- En medio del aumento devastador de nuevos casos de COVID-19 en Carolina del Norte, que superaron los 8.400 el viernes pasado, y con más de 6.000 muertes cobradas desde el inicio de la pandemia, las vacunas de Pfizer y Moderna dan a los norcarolinianos, y al mundo entero, una nueva esperanza de cara al 2021.

Más de 85.000 dosis de la vacuna creada por las compañías Pfizer y BioNTech, la primera en ser aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA), se distribuyeron la semana pasada a once hospitales del estado.

La secretaria de salud, Mandy Cohen, anunció el martes durante una rueda de prensa que 24.500 personas recibieron la primera dosis de la vacuna de Pfizer. De ellas, 980 (el 4 por ciento) son hispanas, según nuevos datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS).

Cohen también comentó que el próximo 28 de diciembre, Walgreens y CVS empezarán a vacunar en los centros de cuidado de la salud a largo plazo, como las residencias de ancianos. Y es que Carolina del Norte espera la llegada de las primeras dosis de la vacuna creada por la compañía Moderna, que la FDA autorizó el pasado viernes para uso de emergencia. En total se esperan recibir 176.000 dosis de esta segunda vacuna.

Ambas vacunas han alcanzado un 95 por ciento de efectividad en la prevención contra el coronavirus y requieren dos inyecciones por persona.

 

Trabajadores esenciales y mayores de 75 años

Según el plan de vacunación del estado, los trabajadores de la salud con alto riesgo de exposición al virus, como el personal que interactúa directamente con pacientes de COVID-19, los empleados de la limpieza de los hospitales, así como las personas que trabajan y viven en centros de cuidado a largo plazo son el primer colectivo en recibir la vacuna contra el coronavirus.

Por otro lado, un comité asesor federal recomendó el domingo, 20 de diciembre, que las personas mayores de 75 años y los trabajadores esenciales como los bomberos, los maestros y los empleados de los supermercados deberían ser los siguientes en ser inmunizados.

Ante esta nueva recomendación, el gobernador Roy Cooper dijo el martes que se van a hacer algunos cambios en el plan de vacunación estatal, teniendo en cuenta las personas que están en mayor riesgo.

Si bien la llegada de las vacunas es una buena noticia, los funcionarios de salud advierten que aún pueden pasar semanas o incluso meses antes de que las vacunas actuen contra la propagación del virus.

Los primeros latinosvacunados

Varios latinos estuvieron entre los primeros trabajadores de hospitales que recibieron la vacuna de Pfizer en Carolina del Norte, entre ellos Daniel Carbajal, miembro del equipo de soporte técnico del hospital UNC Rex en Raleigh.

Carbajal visita unas tres veces por semana el ala del centro médico donde mantienen aislados a los pacientes con COVID-19, para asegurarse que las computadoras y el equipo médico funcionan correctamente. La semana pasada fue una de las diez primeras personas que aceptaron ser inoculadas, una decisión que tomó para demostrar a su familia y amigos que vacunarse es completamente seguro.

“Nos va a poder ayudar a volver a la normalidad”, dijo Carbajal a Qué Pasa, en alusión a la necesidad de que un alto porcentaje de la población se vacune para poder vencer a la pandemia del COVID-19. Al momento de recibir el piquete, Carbajal asegura que “detrás de la mascarilla tenía una sonrisa” y dijo que no cree terminar con la cara paralizada, ya que solamente un porcentaje muy pequeño de los casos ha sufrido esta secuela por la vacuna del coronavirus.

En ese mismo hospital también se vacunaron Orlando Reyes, director del departamento que se encarga de la limpieza de las instalaciones, y una decena de sus trabajadores hispanos.

“Este virus ha afectado gravemente a nuestra comunidad hispana. (…). Ha habido muchos casos. Pienso que si tenemos la oportunidad de vacunarnos, aprovechémosla, protejamos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, a nuestra familia, porque se han perdido muchas vidas este año”, dijo Reyes a este medio el mismo día en que fue inmunizado.

Las doctoras latinas Viviana Martínez-Bianchi y Gabriela Maradiaga Panayotti, del hospital de Duke, describieron la oportunidad de recibir la vacuna como un “momento histórico”, mientras que para la trabajadora del Hospital de Niños Brenner, en Winston-Salem, fue “un increíble honor”. El médico de cabecera, Jesús Ruiz, fue la primera persona del hospital de Chatham en recibir la dosis.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *