Raleigh.- Los investigadores del Departamento de Trabajo de Carolina del Norte (NCDOL) encontraron que defectos en el diseño de las estructuras de apoyo provocaron en noviembre el colapso de un puente peatonal en construcción en el campus norte del colegio comunitario Wake Tech, donde un obrero murió y otros cuatro quedaron heridos.

“Los resultados de la investigación indican que las estructuras colapsaron debido a fallas de diseño asociadas con varias ranuras en las vigas de madera laminada que estaban sosteniendo las estructuras”, informó el NCDOL.

También indicó que la División de Seguridad y Salud Ocupacional (OSH) determinó que la empresa de ingeniería estructural Stewart Engineering Inc., contratada para preparar los planos del puente, “debería haber sido consciente de los defectos de diseño”.

Sin embargo, el NCDOL informó que no podía sancionar porque no hay normas aplicables al diseño de puentes dentro de los estándares de seguridad y salud ocupacional ni en la legislación laboral o los códigos administrativos.

Además, indicó que la división OSH tampoco pudo establecer que Stewart Engineering Inc. tuviera a sus propios empleados expuestos a condiciones peligrosas asociadas con las fallas de diseño de la estructura y por lo tanto no podía emitir citaciones bajo la NC General Duty Clause, norma que regula los derechos y obligaciones de los empleadores en el estado.

También informó que al establecerse que la causa del colapso del puente estaba asociada con fallas en el diseño de ingeniería, la división OSH refirió el caso a la Junta de Examinadores de Ingenieros y Supervisores de Carolina del Norte (NCBEES).

El Departamento de Trabajo estatal también notificó de sus hallazgos a las otras dos compañías involucradas en el proyecto de construcción, la contratista general Skanska USA Building Inc y la subcontratista J.O. Concrete Services Inc.

El accidente ocurrió el 13 de noviembre de 2014 cuando un puente peatonal de unos 200 pies de largo que se estaba construyendo en el Campus Norte del Colegio Comunitario Wake Tech colapsó mientras varios obreros estaban rociando concreto.

A consecuencia de la caída desde una altura aproximada de 40 pies, falleció el trabajador mexicano José Luis Rosales Nava, de 42 años, quien dejó a su esposa y tres hijos.

Los obreros José Hernández, César Vargas, Omar López  y Carlos Chávez, también mexicanos, resultaron heridos a consecuencia del accidente.

Un segundo puente peatonal que se construía en el mismo lugar también colapsó al día siguiente del accidente , pero no se reportaron heridos ya que el hecho ocurrió en horas de la madrugada.

Víctimas esperan justicia
El abogado Robert Zaytoun, que representa a Sonia López, esposa del trabajador fallecido y a su hermano Omar, uno de los heridos, dijo a Qué Pasa que estaba satisfecho con la investigación del NCDOL y que el caso sea referido al NCBEES.

“El foco de su investigación era determinar si había una violación de OSH, que es el límite de su jurisdición y sí, estamos satisfachos con su trabajo, pero esperamos que haya una investigación más extensa cubriendo todas las compañías que tuvieron roles en el diseño de la estructura”, dijo Zaytoun.

El abogado dijo que era muy temprano para comentar sobre una posible demanda pero que su oficina estaba haciendo su propia investigación y podría tener información adicional sobre ello en las siguientes semanas.

Su objetivo, indicó, era que se haga justicia con sus clientes, que ellos reciban una compensación acorde con lo que perdieron.

“Tenemos una familia, tres hijos que no tienen a un padre y otro individuo como Omar que no puede trabajar porque ha sufrido severas lesiones, esperamos que se haga justicia y que sean compensados por este muy prevenible colapso del puente”, dijo.

Sonia López, viuda de José Luis Rosales, dijo que al determinarse que un error causó la muerte de su esposo, se estaba empezando a hacer justicia.

“Yo creo en la justicia divina y en la justicia del hombre. Y creo en esta ocasión se está haciendo las dos cosas. No puedo decir que soy feliz porque es una vida humana que se fue y era el padre de mis hijos. Pero es una justicia no solo para mi y otras personas que se van a trabajar”, dijo López.

“Esto es un error humano que no debe pasarse por alto. Hay otras personas que arriesgan su vida y que por un error pueden terminar igual que mi esposo”, dijo la mujer que ha tenido que asumir sola la crianza de sus tres hijos.

Su hermano Omar, dijo que no ha podido volver a trabajar a consecuencia de las lesiones que sufrió en la cabeza y en la espalda, pero se mostró algo aliviado al conocer el resultado de la investigación.

“Por una parte sí, pero creo que hay más compañías responsables”, dijo. “Espero que tengan más capacidad las empresas para que se prevengan más accidentes en el futuro”, añadió.

López agradeció el apoyo que ha recibido de su familia, amigos y de la comunidad durante los seis meses de su recuperación.

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