Chapel Hill.– Residentes de diferentes partes de  Carolina del Norte, entre ellos inmigrantes hispanos, se concentraron la semana pasada en la calle Franklin Street para protestar en contra de la ley estatal HB2, la cual ha generado críticas de quienes consideran que es discriminatoria.

Los manifestantes,  liderados por estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte de Chapel Hill,  se congregaron a las 6 pm del martes 29 de marzo en la Plaza de Paz y Justicia frente a la oficina postal de la ciudad y marcharon por Franklin Street hasta la intersección con Columbia Street, donde bloquearon el tránsito vehícular durante tres horas.

En la intersección, los manifestantes hicieron un círculo para escuchar los testimonios de diversos miembros de la comunidad LGBTQ sobre cómo les afecta la nueva ley estatal HB2, mientras los autobuses del servicio público Chapel Hill Transit quedaron estancados en ambos sentidos de Columbia Street.

La ley estatal HB2 aprobada por la Asamblea General del estado y promulgada por el gobernador Pat McCrory en un solo día, dice que en los lugares públicos una persona debe usar el baño que corresponde con el género que aparece en su certificado de nacimiento.

Además establece que la facultad de regular en materia de discriminación le corresponde al estado y no a los gobiernos municipales, con lo cual
cualquier ordenanza municipal referida a ese tema queda anulada.

La legislación evitó que el 1 de abril entrara en vigencia una ordenanza aprobada por el Concejo municipal de Charlotte que permitía a las personas transgénero utilizar el baño correspondiente con su identidad sexual.

Miembros de la organización El Pueblo, que aboga por los inmigrantes latinos en el área del Triángulo, y varios hispanos estuvieron presentes en la marcha para demonstrar su oposición a la ley HB2.

“Lo que estamos viendo aquí es una continuación de lo que ha estado pasando en los últimos años”, dijo William Sáenz, coordinador de comunicaciones de El Pueblo. “Empezaron atacando a las familias de bajos ingresos con la ley del ID para votar,  el año pasado fueron detrás de la comunidad inmigrante con la ley HB 318 y ahora con esta ley HB2 están apuntando a nuestras hermanas y hermanos transgénero”.

Aunque ningún hispano presentó un testimonio público durante la protesta, algunos estuvieron presentes para apoyar a la comunidad LGBTQ.

Jorge Luis Ramos, estudiante de Wake Technical Community College y voluntario de El Pueblo que se identificó como gay e indocumentado, dijo sentirse discriminado tanto por la ley HB2 como por la HB318 aprobada el año pasado.

“Esto puede provocar violencia, rechazo, puede producir más intolerancia y más ignorancia”, dijo Ramos.

Felicia Arriaga, una estudiante de PhD de la Universidad de Duke que viajó desde Durham para asistir a la protesta, dijo que la Legislatura ha incorporado un lenguaje en la ley HB2 que no sólo afecta a la comunidad LGBTQ sino que también prohíbe a los municipios locales establecer políticas sobre el pago mínimo en sus jurisdicciones.

“Esto (la protesta) es una respuesta. No vamos a dejar que eso continúe,” dijo Arriaga quien además comentó que aunque ella cree que votar es la manera de influir en el gobierno estatal, protestar ayuda a los que no pueden votar, como los inmigrantes indocumentados, a ser activistas  cívicos.
La protesta continuó hasta cerca de las 9 pm y los manifestantes se dispersaron sin que se registraran incidentes ni arrestos por parte de la policía.

También en Raleigh
El domingo por la tarde, cientos de manifestantes se apostaron frente a la Mansión del Gobernador Pat McCrory, en la cuadra dos de Blount Street, en Raleigh, para portestar pacíficamente en contra de la ley estatal HB2 y pedir que sea derogada. Entre los manifestantes hubo también inmigrantes latinos.