Charlotte. ­ – ­El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, confirmó el viernes 8 de enero que presentará una legislación de inmigración que legalizaría a los indocumentados radicados en Estados Unidos, tras ocupar el puesto el 20 de enero.

“Presentaré un proyecto de ley de inmigración de inmediato y lo enviaré a los comités apropiados”, dijo a los periodistas en Wilmington, Delaware.

Biden hizo la afirmación al responder a una pregunta sobre lo primero que haría su gobierno después de su toma de posesión.

El 21 de diciembre, Susan Rice, asesora de política nacional de la entrante administración de Biden dijo en una entrevista con la Agencia Efe, que “el presidente electo cumplirá con su compromiso de enviar un proyecto de ley al Congreso inmediatamente después de asumir el cargo”.

 

Escepticismo

“Ojalá esta vez cumplan, porque la gente está incrédula”, dijo la activista comunitaria Rosalba Tlalolini, quien formó parte en años anteriores de los viajes de la delegación de Charlotte al Capitolio en Washington para abogar por la reforma migratoria.

Líderes de organizaciones proinmigrantes de Charlotte han expresado escepticismo sobre la promesa de que se apruebe la reforma, dado que no ocurrió durante los ocho años de presidencia de George W. Bush y los ocho años de mandato de Barack Obama, antes de que Donad Trump desarrollara durante sus cuatro años un gobierno plagado de medidas antiinmigrantes.

Una de las promesas electorales clave de Biden fue revertir las políticas de inmigración “crueles” de la administración Trump y actuar en los primeros cien días para eliminar alrededor de 400 normativas contra los inmigrantes del presidente saliente.

 

Agenda Latina

Durante la conferencia de prensa, Biden no amplió detalles de lo que sería su plan de reforma migratoria, pero su Agenda para la Comunidad Latina, que dio a conocer en agosto, sí contiene puntos específicos que incluiría en la legislación.

Entre las disposiciones que se incluirían en la reforma legislativa de inmigración estarían:

  • La legalización de los 11 millones de indocumentados, con un eventual camino a la ciudadanía.
  • Dar estatus permanente, con camino a la ciudadanía para los beneficiados por DACA (Acción Diferida para los Llegados en la infancia)
  • Dar estatus permanente, con camino a la ciudadanía para los beneficiados con el Estatus de Protección Temporal (TPS)
  • Dar una vía a la legalización de trabajadores del campo, que han trabajado durante años en el país, con residencia permanente y el eventual logro de la ciudadanía.

 

Georgia

Con el triunfo de los aspirantes demócratas Raphael Warnock y Jon Ossoff, sobre los senadores incumbentes republicanos Kelly Loeffler y David Perdue, se agiliza la aprobación de los proyectos del programa de gobierno de Biden.

Tras lo ocurrido en Georgia el 5 de enero con las elecciones especiales, el Partido Demócrata controla el Senado, la Cámara de Representantes y la Casa Blanca.

“La Alianza Nacional por el TPS estuvo abogando en Georgia para que se lograra el control del Senado y al presidente electo se la facilitara la aprobación de leyes como la reforma migratoria”, dijo Arenivar Cruz, dirigente de la Alianza en Charlotte.

 

Proyecto de 2013

En junio de 2013, la Administración Obama-Biden logró la aprobación en el Senado de un plan bipartidista de Reforma Migratoria.

Pero, en 2014, la legislación no fue sometida a votación en la Cámara de Representantes por el presidente de esa corporación legislativa, que estaba controlada por los republicanos, y así murió.

 

Amnistía y Nacara

En 1986, se aprobó el Acta de Reforma y Control de Inmigración (IRCA) durante la Administración del presidente Ronald Reagan, que legalizó a 3 millones de indocumentados y trabajadores del campo.

En 1997, pasó la Ley Nacara, que legalizó a 258 mil nicaragüenses, salvadoreños, guatemaltecos e inmigrantes procedentes de gobiernos comunistas de Europa Oriental, durante el gobierno de George Bush padre.

 

Los fracasos

En 2006, se aprobó en el Senado, una reforma bipartidista de legalización, que no prosperó, porque no hubo acuerdo en la conciliación del proyecto entre las dos cámaras.

En 2007, se presentó un nuevo proyecto bipartidista de legalización, que fue derrotado en las votaciones en el Senado.

 

Requisitos

Los proyectos de reforma migratoria que han sido exitosos o que han resultado en fracaso, siempre han contenido disposiciones para contener la llamada “inmigración ilegal”.

También han incluido plazos de estadía en Estados Unidos para los beneficiados, y exclusión de solicitantes que hayan cometido crímenes.

No toda la población irregular presente en el país el día fijado para la aprobación ha sido cobijada por las propuestas.

Ningún proyecto ha contemplado una política de fronteras abiertas.

 

Caravanas

­­­­­­­­­­Entre los grupos que trabajan en los planes de inmigración de Biden, existe la preocupación que la apertura del presidente electo hacia los inmigrantes genere una avalancha de caravanas hacia Estados Unidos, cuando el país experimenta una recesión económica por la pandemia del Covid-19.

“Un éxodo masivo camino a Estados Unidos sería perjudicial para lograr la reforma migratoria. Le quitaría peso al argumento de legalizar a quienes han vivido y trabajado durante años aquí”, explicó un dirigente que ha estado en contacto con asesores del presidente electo.

 Una de las promesas electorales clave de Biden fue revertir las políticas de inmigración “crueles” de la administración Trump.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *