Norcarolinos: Unanse ante los negadores de las elecciones y teóricos de la conspiración.
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Este día de elecciones, mantengámonos firmes ante el miedo y ante los teóricos paranoicos. Escojamos pruebas sobre acusaciones, país sobre partido, y a nuestro pueblo sobre disputas políticas.

Los norcarolinos pueden estar en desacuerdo sobre qué equipo profesional tiene la mejor afición, si los Avispones, las Panteras, o el Charlotte Fútbol Club. Sin embargo, independientemente del equipo que apoyes, algo que siempre nos ha unido como norcarolinos ha sido la creencia que nuestros resultados electorales deben ser respetados. Todos y cada uno de nosotros tenemos nuestra propia razón por quién votamos. Y cuando llegamos a las urnas, llegamos con la esperanza de que nuestro candidato preferido salga victorioso. Ahora bien, eso no siempre sucede, y eso es normal. Pregúntele a cualquier niño que tenga edad suficiente para ir a su primer juego de los avispones y te diría que no todo se puede ganar en la vida. Pues, lo mismo se puede decir sobre nuestras elecciones.

Desafortunadamente, ese tipo de sentido común se está volviendo cada vez menos común. Un creciente número de oficiales electos y figuras públicas de nuestro y otros estados han decidido que sus políticas están por encima de nuestras leyes. Durante el 2020, nuestro país quedó conmocionado al descubrir a los extremos que acudieron oficiales electos, tal como el expresidente, Donald Trump, con el fin de socavar los resultados de las elecciones presidenciales. Trump afirmó, sin evidencia, que las elecciones se habían dado acabó de una manera injusta (estas afirmaciones han sido desacreditadas varias veces por funcionarios públicos, jueces y líderes electos de ambos partidos políticos.) Desde entonces, la ‘Gran Mentira’ de Trump no se ha desvanecido en la oscuridad. Al contrario, ha echado raíces y crecido entre un grupo extremista de negadores de las elecciones que busca obtener poder por las buenas o las malas.

Un análisis reciente encontró que aproximadamente el 60 por ciento de los estadounidenses, incluyendo muchos norcarolinos, tendrán a alguien en su boleta electoral [este otoño] quien cree que las elecciones del 2020 fueron robadas. Más aterrador aún, hay varios candidatos quienes se están postulando por puestos al congreso con gran significado que han declarado que no se comprometen en aceptar los resultados electorales, en el caso que pierdan. 

Seamos claros: Está bien que los candidatos políticos cuestionen los resultados electorales – tenemos todo un proceso legal que se encarga de decidir este tipo de cosas. Lo que no está bien es que los candidatos rechazen los resultados electorales y canten victoria sin base alguna por sus acciones.

Envidia y teorías de conspiración no son razones válidas para socavar todo un sistema electoral. Debes tener pruebas. Las elecciones estadounidenses son ejemplos de libertad y justicia para el resto del mundo. Aquí, en Carolina del Norte, los oficiales electorales trabajan sin descanso para asegurar que se cuente hasta el último voto, y eso vale oro. Es sumamente importante que los norcarolinos confíen en su sistema electoral – al fin y al cabo, nuestra democracia está basada en la confianza. Entonces, si alguien va tomar el riesgo de debilitar la confianza pública, por lo mínimo deben tener un buen motivo y bastantes pruebas que respalden su caso. 

El desafiar los resultados electorales no es algo que sería aceptable en cualquier otro contexto. Imagínese que su favorito equipo norcarolino, sea los Avispones, las Panteras, o Charlotte, se tira un racha invicta para calificar a la postemporada, solo para que uno de los equipos que vencieron durante las últimas semanas salga y se niegue a aceptar los resultados del juego alegando que se sienten como si el juego había sido injusto. Pueden dar por seguro que la liga, sea la NBA, NFL o la MLS, perdería poco tiempo en ignorar esas quejas y seguir adelante con el resto de la temporada. Debemos hacer lo mismo aquí en Carolina del Norte. 

Gritar ¡al lobo! sobre nuestras elecciones solo porque no ganaste no es noble y ciertamente no es inofensivo – al contrario, es el epítome de lo que significa ser un mal perdedor. Los intentos de socavar las elecciones resultaron en un 2020 sumamente difícil para nosotros, sin embargo, lo superamos juntos. Lo logramos apoyándonos en los principios que nos une como norcarolinos: libertad y justicia.

Cuando los norcarolinos se despierten en la madrugada del 9 de Noviembre, el sol saldrá del este, como acostumbra. Nuestros vecinos seguirán siendo nuestros vecinos, independientemente de por quién votaron, y nuestra democracia se mantendrá fuerte, como ha sido durante siglos. 

Este día de elecciones, mantengámonos firmes ante el miedo y los teóricos paranoicos. Escojamos pruebas sobre acusaciones, país sobre partido, y a nuestro pueblo sobre disputas políticas. 

Iliana Santillán

Directora de El Pueblo

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