Cuando todo estaba listo para distribuir las primeras 46 mil mochilas transparentes a los estudiantes de las escuelas Hopewell y Cochrane, el proyecto fue súbitamente suspendido.

La medida era parte de un plan piloto del Sistema Escolar de Charlotte Mecklenburg (CMS) para acabar con el ingreso de armas de fuego a los planteles del distrito escolar.

Al realizarse la logística de la primera entrega de las bolsas plásticas, se halló una etiqueta acompañando los paquetes con la advertencia que podrían contener sustancias tóxicas, perjudiciales para la salud.

La notificación preventiva se derivó de la Proposición 65 de California que requiere que las empresas proporcionen advertencias sobre exposiciones a productos químicos que causan cáncer, defectos de nacimiento u otros daños reproductivos.

La Proposición 65 fue aprobada por los votantes californianos en noviembre de 1986 y desde su conversión en ley ha agregado alrededor de mil artículos a una lista de los objetos que ameritan llevar adherida la notificación de precaución.

El CMS envió a familias de alumnos del distrito escolar una circular informado sobre la situación.

En el plan de primera fase de las entregas de mochilas transparentes y otras medidas de seguridad contra las armas, incluyendo escáneres, también estaban las escuelas Mallard Creek, North Meck, Garinger, Harding y West Charlotte, algunas con significativa población estudiantil hispana.

Desde el inicio del ciclo escolar 2021-2022, el 25 de agosto pasado hasta ahora, en predios y propiedades del CMS, se han encontrado 25 armas de fuego en posesión de alumnos.

Durante el ciclo escolar 2018-2019, el último año escolar en el que los estudiantes del CMS tuvieron clases presenciales, las armas de fuego decomisadas fueron 22.

En el periodo de 2017-2018, las armas de fuego confiscadas fueron 9.

Una reyerta entre dos estudiantes de 16 años resultó en la muerte de uno por arma de fuego, durante un incidente sucedido en un pasillo de la Escuela Secundaria Butler, el 29 de octubre de 2018.

Ante el incremento de pistolas incautadas en planteles del CMS, en el año escolar actual, el superintendente, Earnest Winston, anunció el 3 diciembre de 2021 la iniciativa de la compra de las mochilas transparentes.

Esta vez, la burocracia del CMS fue eficiente, trajo la primera remesa de morrales transparentes  tres meses después del anuncio.

No obstante, en la transacción de 442 mil dólares solo hubo una pifia, las bolsas plásticas contienen cloruro de polivinilo, una sustancia que es objeto de múltiples advertencias por parte de las autoridades sanitarias.

Al cloruro de polivinilo y sus derivados se les atribuye ser posible fuente de alteraciones hormonales, problemas de reproducción y desarrollo, asma, bajo recuento de esperma y algunos cánceres.

La pregunta del millón es: ¿Cómo los funcionarios del CMS especializados en hacer este tipo de compras no indagan sobre la composición de los productos que adquieren?

Se conoce que el distrito compró 40 mil mochilas transparentes a la empresa Ad Sutton, con sede en Nueva York, y 6 mil a la compañía Eastsport, afincada en Nueva Jersey.

¿Podrá el CMS remediar la situación? o ¿esa plática se perdió?

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