mujer deja a su hija en el rio bravo para que cruce la frontera
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Quienes se la pasan despotricando contra el presidente Joe Biden por sus políticas migratorias tendrían que informarse mejor, apuntar los dedos y sus voces contra los verdaderos enemigos de los inmigrantes indocumentados.

Que no ha hecho nada para lograr la reforma migratoria. Que no ha renovado el estatus de protección temporal. Que ha sido malo con los que vienen en manada a cruzar la frontera.

¿Dónde estaban esas aserciones desobligantes cuando el expresidente Donald Trump metió el golazo de aplicar 400 medidas antiinmigrantes? ¿Qué hacían esos críticos cuando las prioridades de la administración del expresidente Barack Obama fueron desmontadas con el objetivo que los deportables son todos en el gobierno de Trump?

Da grima cuando los inmigrantes que atacan a Biden, no se ponen la mano en el considere, para dilucidar como son realmente las cosas.

No le dan crédito a Biden por lo que hace su administración para proteger a los indocumentados de bien, mientras la avalancha de medidas judiciales de los contradictores del presidente no cesan.

Por ejemplo, el juez Michael Newman, de la Corte de Distrito federal el Sur de Ohio, bloqueó parcialmente recientemente una directiva del gobierno de Biden que instruía a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a dar prioridad a ciertos grupos de inmigrantes para su detención y deportación.

En septiembre, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Alejandro Mayorkas emitió una nueva guía de prioridades, que hizo énfasis en la expulsión de inmigrantes indocumentados criminales que hayan sido condenados por haber cometido delitos mayores o felonías, como asesinatos, robos, violaciones.

Los agentes debían concentrarse en la deportación de individuos que representaran una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública,

Pero, la normativa de Mayorkas, también les dio a los agentes de ICE discreción procesal para tratar caso por caso la remoción de los inmigrantes indocumentados sin antecedentes criminales y que tuvieran una trayectoria de conducta cívica impecable en el país.

Además de promulgar nuevas prioridades en materia de aplicación de la ley, la administración de Biden ha prohibido a ICE detener a mujeres embarazadas o lactantes, a víctimas de delitos graves y a familias inmigrantes que viajen con niños menores. También ha suspendido las detenciones masivas de inmigrantes en los lugares de trabajo.

En el caso del juez Newman no es sorpresa que haya actuado contra los inmigrantes porque fue nombrado por Trump en el cargo y es una ficha para perjudicar a la población indocumentada,

Newman respaldó una demanda de funcionarios republicanos de Arizona, Montana y Ohio, que presentaron la querella contra la directiva de Mayorkas.

Desde que Biden asumió la presidencia, se han sometido constantes quejas legales contra sus medidas a favor de los inmigrantes.

Días después de su posesión de su cargo, Texas impugnó y bloqueó con éxito el intento de su administración de suspender las deportaciones desde el interior de Estados Unidos durante cien días.

Texas también ha convencido a los jueces para que ordenen a la administración Biden que restablezca las políticas fronterizas de la era de Trump, incluido un programa que requiere que los solicitantes de asilo esperen sus audiencias en México.

La reforma no se ha logrado porque la asesora del Senado, cuyo cargo se define como parlamentaria se ha dedicado a rechazar cualquier propuesta de reforma y hay dos senadores que no colaboran.

Pero de cualquier manera, antes de vociferar contra Biden, los críticos deben ubicar su lengua en otro lugar.

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