Montevideo, 3 ago (EFE).- Uruguay promovió hoy una serie de medidas para fomentar la lactancia materna en los espacios laborales, con el propósito de mejorar la calidad de vida de la infancia para tener «niños sanos» en el país, informaron fuentes oficiales.

Así lo afirmó Rosario Oiz, directora del Banco de Previsión Social (BPS), entidad que brinda asesoramiento técnico para el acondicionamiento de salas de lactancia en los espacios laborales, que requieren un espacio físico, un sillón cómodo, un lavatorio y equipamiento de frío para conservar la leche materna.

El BPS, que administra la seguridad social en el país suramericano, difundió sus esfuerzos, a los que se han unido varias empresas privadas y oficinas públicas, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una iniciativa que se conmemora del 1 al 7 de agosto en 170 países, y cuya consigna este año es «Amamantar y trabajar: logremos que sea posible».

«Amamantar un bebé no es el trabajo solo de la mamá que amamanta. Es un trabajo de las familias, es un trabajo de las empresas y es una responsabilidad también del Estado», indicó Oiz.

Además el BPS oficia de centro de recolección de la leche de aquellas madres que producen más de la que precisan para sus bebés, que se destina a niños prematuros en cuidados intensivos o en vulnerabilidad.

«Hay que tratar de que esto se convierta en algo cotidiano, que amamantar sea una cuestión de lo más natural y cotidiana, que no llame la atención, que forme parte del elenco de las cuestiones que están en cualquier lugar de trabajo», expresó, por su parte, el presidente del BPS, Heber Galli.

Según datos brindados por el organismo uruguayo, los niños que reciben lactancia materna exclusiva tienen 14 veces más probabilidades de sobrevivir durante los primeros seis meses de vida que los que no son amamantados y ven reducida al 50 % la posibilidad de una muerte súbita.

Asimismo, el enfoque laboral de la efeméride este año «pone en el centro» varias cuestiones que son competencia del BPS, como la licencia maternal, paternal y de cuidados, y el apoyo a la maternidad adolescente, agregó Oiz.

En 2013 Uruguay aprobó una ley que reforma el régimen de licencias por maternidad y paternidad de la mayoría de los trabajadores privados del país, que aumentará gradualmente los períodos de baja de los trabajadores ante el nacimiento de sus hijos.

La norma prevé que cualquiera de los dos progenitores de un recién nacido puedan trabajar media jornada por hasta cinco meses y recibir un subsidio estatal equivalente al 50 % de su salario, aunque desde la entrada en vigor de la norma solo 229 padres se acogieron a este beneficio, frente a 10.214 madres.

El presidente del BPS acotó que el alcance de la ley y de las medidas de protección de la lactancia «no se deben ver «exclusivamente por el aspecto cuantitativo porque conllevan un cambio cualitativo» de carácter «cultural».