Montevideo, 10 may (EFE).- Unas 1.500 personas marcharon hoy por la principal avenida de Montevideo en contra del posible juicio político al que será sometida la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, algo que los organizadores de la marcha consideran un «golpe de Estado».

Esta manifestación fue convocada por la coalición de izquierdas que gobierna en Uruguay, el Frente Amplio (FA), la mayor central sindical del país, el PIT-CNT, y varias organizaciones sociales.

En medio de consignas como «alerta que camina el imperialismo por América Latina» y «no al golpe de Estado», los participantes, entre los que destacaron algunos brasileños, cubanos y venezolanos, se desplazaron unos dos kilómetros por la avenida 18 de Julio.

En el punto de llegada, diversos representantes de organizaciones civiles leyeron una proclama en la que expresaron su postura en contra del juicio político a Rousseff y a favor de la «defensa de la democracia entre los gobiernos».

En ese sentido, Javier Miranda, el representante del FA y miembro del comité de Derechos Humanos de esta organización política, dijo Efe que es una «gran alegría» ver a «tanta gente movilizándose» con la situación del país amazónico, a la que calificó de «preocupante».

«Una vez más en la región, por mecanismos formalmente democráticos se intenta quebrar la continuidad de un Gobierno electo democráticamente, es una enorme preocupación», aseguró.

Además, explicó que el juicio político en contra de la mandataria brasileña no está previsto como un juzgamiento de mitad de mandato de un jefe de Estado.

«En el caso de la compañera Rousseff al no aparecer delitos concretos, amparados en la Constitución brasileña, para promover el juicio lo que se está haciendo en realidad es volteando un Gobierno por una vía democrática, pero no en lo sustancial», apuntó.

A su vez, Miranda señaló que en Brasil «se están violando los derechos políticos de un pueblo» que eligió a un mandatario y añadió que «se está violando» la Constitución brasileña «en su sustancia».

«Decimos no a este avance sobre las democracias en América Latina, algo similar sucedió en Paraguay hace poco tiempo, y realmente lo vemos con preocupación. Es un respaldo a Dilma Rousseff como presidenta, que no implica un respaldo a sus ideas ni gestión, es un respaldo a la institucionalidad de Brasil», puntualizó.

Por su parte, el secretario general del PIT CNT, Marcelo Abdala, dijo a la prensa que esta actividad es una manifestación en contra del «golpe de Estado» en Brasil.

«Lo que está detrás de todo esto es un intento de desalojar al Poder Ejecutivo, legítimamente electo por el pueblo de Brasil, para que termine la aplicación de un conjunto de políticas sociales que han beneficiado al pueblo y a los más desposeídos», acotó.

De igual manera, reiteró que es un «golpe de Estado», ya que a su juicio, «quieren desalojar» al Poder Ejecutivo, sobre acusaciones que «nada tienen que ver» con un crimen o delito para la nación.

Sin embargo, remarcó que la dirigencia del PIT CNT tiene una relación «muy estrecha» con los sindicatos de Brasil, quienes plantean que actuarán «en favor de la democracia» con movilizaciones de calle.