Santiago de Chile, 19 oct (EFE).- Un 71 % de los chilenos opina que el país necesita una nueva Constitución y un 51 % considera prioritario un cambio al respecto, según un sondeo difundido hoy tras el anuncio de la presidenta Michelle Bachelet de abrir un proceso para reemplazar la Carta Magna que impuso Augusto Pinochet.

Según la encuesta, divulgada hoy por la consultora Plaza Pública-Cadem, un 51 % de los consultados considera que un cambio a la Constitución Política de Chile es un tema muy prioritario para los ciudadanos.

Desde hace una semana, el país está enfrascado en debates sobre el tema, tras el anuncio de Bachelet de abrir un período de discusión y diálogo para dotar a Chile de una nueva carta fundamental, en reemplazo de la que Pinochet impuso en 1980.

“La actual Constitución tuvo su origen en dictadura, no responde a las necesidades de nuestra época ni favorece a la democracia”, manifestó la semana pasada Bachelet, quien explicó que las alternativas para avanzar en dicho cambio son formar una comisión bicameral, realizar una convención constituyente mixta de parlamentarios y ciudadanos o convocar una Asamblea Constituyente.

En ese sentido, la presidenta no descartó que la opción sea sometida a un plebiscito convocado por el Congreso para que la ciudadanía decida entre las alternativas anteriores.

Según la encuesta, un 62 % prefiere un plebiscito, donde la ciudadanía decida el mejor mecanismo de cambio constitucional; y un 50 % manifiesta estar dispuesto a participar de los “diálogos ciudadanos” que propone el Gobierno para tratar la iniciativa.

De acuerdo con la mandataria, los resultados de dichos diálogos constituirán las bases ciudadanas para la reforma constitucional, que serán entregadas en octubre de 2016 con el objetivo de presentar en 2017 ante el Congreso el proyecto de una nueva Carta Magna.

De esa forma, la decisión del mecanismo de discusión del proyecto enviado por el Gobierno recaerá en el Parlamento que será elegido en el 2017, con el nuevo sistema electoral aprobado este año, una nueva ley de partidos y una ley de financiación electoral, dotada de mayor legitimidad, representatividad y transparencia.

Al respecto, según el sondeo presentado hoy, un 46 % de chilenos apoya que sea el próximo Congreso el que defina el mecanismo para cambiar la Constitución; mientras que un 41 % se muestra en desacuerdo.

En su discurso del pasado 13 de octubre, la mandataria destacó la iniciativa “como un paso fundamental”, para terminar con una Carta Magna “impuesta por unos pocos sobre la mayoría” y que “nació sin legitimidad y no ha podido ser aceptada como propia por la ciudadanía”.

Entre los beneficios que puede traer una nueva Constitución, los entrevistados mencionaron que “permitirá superar los problemas que hoy experimenta el país en temas como educación, seguridad y salud” (58 %); “hará de Chile un país más justo y con menos desigualdades” (57 %); y “mejorará la confianza en las instituciones” (52 %).

Asimismo, la encuesta revela que un 52 % no conocía el anuncio de Bachelet y un 75 % no ha tenido un acercamiento con el tema de la Constitución de Chile en, al menos, cinco años.

Por otra parte, la aprobación a la gestión de la presidenta Bachelet, se ubicó en 27 %, un punto menos que la semana pasada, mientras que su rechazo se situó en un 62 %, dos puntos más que la última encuesta, cifra que refleja una pequeña alza tras cinco semanas de bajas consecutivas, según Cadem.

La encuesta se realizó los días 14, 15 y 16 de octubre a través de 508 entrevistas telefónicas y 201 cara a cara con ciudadanos mayores de edad de todo el país, con un margen de error del 3,7 % y un nivel de confianza del 95 %.