Buenos Aires, 10 ago (EFE).- El tribunal argentino que investiga la responsabilidad del exministro de Planificación Federal Julio de Vido (2003-2015) en el choque de tren que dejó 51 muertos y 700 heridos en Buenos Aires en 2012 rechazó hoy apartarse del juicio al que se envió al actual diputado, como había solicitado su defensa.

En una resolución publicada en el Centro de Información Judicial, el Tribunal Oral Federal 4 no aceptó la recusación que el abogado del exministro, Adrián Maloneay, había presentado contra sus integrantes -Néstor Costabel, Gabriela López Iñíguez y Pablo Bertuzzi- por “temor de parcialidad”.

En ese sentido, se rechazó el objetivo de la defensa de que los magistrados no intervengan en el juicio por la denominada “tragedia de Once”, que está previsto comience a finales de año.

“Se advierte sin esfuerzo que no existe margen alguno para siquiera imaginar en el marco de esta causa algún escenario procesal compatible con un supuesto temor objetivo de parcialidad en la actuación del Tribunal”, reza la resolución.

Por ende, los jueces afirmaron que el planteamiento del actual diputado del kirchnerista Frente para la Victoria es en realidad “un mero acto dilatorio” y consideraron “no menos que infundadas” las “suposiciones y manifestaciones genéricas” de la defensa en cuanto a la presión mediática a la que supuestamente están sometidos.

Tras este documento del Tribunal, ahora la Cámara Federal de Casación Penal será la encargada de dar una resolución definitiva al pedido de recusación.

El caso por la “tragedia de Once” investiga el suceso ocurrido el 22 de febrero de 2012, cuando un tren de la línea ferroviaria Sarmiento, que conecta la capital argentina con el oeste de su conurbano, se empotró contra un andén de la estación cabecera en la hora punta de la mañana.

Tras 134 audiencias que llevaron casi dos años de proceso, en diciembre de 2015 salió el histórico veredicto que condenó a los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime (2003-2008) y Juan Pablo Schiavi (2008-2012) a seis y ocho años de cárcel, respectivamente, dentro de un primer caso para definir a los culpables del accidente.

El fallo determinó, además, penas de cárcel para varios directivos de Trenes de Buenos Aires (TBA) -que tenía la concesión de la línea siniestrada- y al maquinista que conducía el tren, Marcos Córdoba, y estableció que había que investigar a De Vido.

En septiembre de 2016, el juez Claudo Bonadio dictó el fin de la fase de instrucción con relación al exministro, acusado de delitos de descarrilamiento “agravado” por haber fallecidos y heridos “y por defraudación contra la administración pública”, y decidió enviarlo a juicio oral y público pese a las peticiones de sobreseimiento de sus abogados.