Santiago de Chile, 6 abr (EFE).- Un grupo de transeúntes increpó hoy al ministro de Hacienda de Chile, Rodrigo Valdés, y le lanzó monedas durante un encuentro con el presidente ejecutivo de la estatal Corporación del Cobre (Codelco), Nelson Pizarro, en un bar del centro de la capital chilena.

Algunas personas se aglutinaron alrededor de la mesa en la que estaban comiendo e insultaron al jefe de las finanzas chilenas, al que tildaron de «ladrón» además de lanzarle monedas y escupos.

Valdés y Pizarro se encontraron a las 12.00 hora local (15.00 GMT) en un conocido local de comida rápida para saldar una apuesta que habían acordado a propósito de las utilidades de Codelco, que superaron las estimaciones que había hecho Hacienda.

Durante las últimas semanas, el ministro Valdés protagonizó el debate sobre la reforma del sistema privado de pensiones (AFP), que propone aumentar un 5 % las cotizaciones para engrosar un pilar solidario destinado a mejorar las pensiones más bajas.

Ante el incidente, su escolta optó por sacar del local al ministro, que no sufrió ninguna lesión.

Tras el incidente, el comité político de La Moneda (sede del Gobierno) se desplazó hasta el Ministerio de Hacienda para entregar su respaldo a Valdés.

El ministro del Interior, Mario Fernández, junto a su par de la Secretaría General de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre, y la titular de la Secretaría General de Gobierno, Paula Narváez, caminaron juntos desde la sede presidencial del Gobierno hasta el ministerio.

Durante el trayecto, los ministros también fueron increpados por los transeúntes, quienes comenzaron a hostigarlos con groserías y gritos como «viva Piñera» (en referencia al exmandatario y actual precandidato presidencial Sebastián Piñera) y «devuelvan la plata», según consigna radio Bío Bío.

Asimismo, un joven realizó un gesto con su mano simulando disparar con un arma desde la distancia, lo que alertó a los escoltas, quienes hicieron entrar rápidamente a los ministros en el edificio.

Tras reunirse con Valdés, el ministro Mario Fernández manifestó su rechazo a los incidentes ocurridos y se mostró preocupado por la actitud de las personas.

«Hemos visitado al ministro Rodrigo Valdés para expresar nuestra solidaridad como colegas, pero además para dar una señal muy clara de que este tipo de situaciones como la que él vivió, comiéndose un sandwich como cualquier chileno, no puede volver a repetirse», señaló el ministro en declaraciones a los medios.

A su parecer, se trata de un «asunto de respeto a la libertad» que se puede considerar «grave».

«En este país, nos costó mucho reconstruir la democracia y estamos orgullosos de que cualquier autoridad pueda sentarse en un lugar público a comer un sandwich y no es agredido ni es insultado, y es tratado como cualquier persona», indicó Fernández.

«Nuestra convivencia diaria no puede ser lesionada como ha sido hoy en la mañana. Podemos discutir, podemos tener opiniones distintas, tenemos elecciones este año, pero de ahí a que un ministro no pueda compartir con sus compatriotas en un lugar público es algo grave», concluyó.