Brasilia.- Manifestantes que apoyan a los policías en huelga desde hace seis días en el estado brasileño de Bahía se enfrentaron hoy brevemente a los militares que cercaron la Asamblea Legislativa regional, en el centro de la ciudad de Salvador, tomada por los líderes de la protesta.

Los manifestantes, en su mayoría familiares de los policías huelguistas, intentaron impedir que el Ejército cercara totalmente esta mañana la sede legislativa y se posicionaron en unos jardines frente a la Asamblea, informó la gobernación de Bahía.

Los soldados tuvieron que disparar al aire con balas de goma y empujar a los manifestantes para poder avanzar.

Los manifestantes temen que los cerca de 600 soldados y 40 agentes de la Policía Federal que cercan la Asamblea intenten tomar el edificio para detener a los líderes de la huelga, que fue declarada ilegal por la justicia.

La gobernación de Bahía asegura que el cerco es para garantizar la circulación en el centro de Salvador y para facilitar el arresto de 11 líderes de la huelga contra los que ya fueron expedidas órdenes de detención.

Los policías en huelga, que iniciaron su protesta el martes de la semana pasada y reivindican aumentos salariales de cerca del 30 por ciento así como mejorías en las condiciones de trabajo, reiteraron el domingo su decisión de permanecer de brazos cruzados hasta que la gobernación inicie negociaciones.

La paralización se mantuvo pese a las peticiones de las autoridades regionales para que los policías normalicen sus labores y garanticen la seguridad en Bahía, estado en el que se han registrado 87 asesinatos desde el inicio de la huelga.

Además de un número de homicidios casi dos veces mayor al del promedio normal en el mismo período, se han registrado saqueos, asaltos y actos de vandalismo, que tienen a la población aterrorizada y al comercio cerrado.

El gobernador de Bahía, Jacques Wagner, atribuyó muchos de esos desmanes a los propios policías y aseguró que no discutirá sobre sus demandas hasta tanto no cedan y regresen a sus puestos.

Wagner recibió respaldo del ministro de Justicia, José Eduardo Cardoso, quien visitó Salvador el sábado y advirtió de que los líderes del movimiento pueden ser detenidos y enviados a presidios federales por encabezar una protesta que consideró «inaceptable».

La seguridad de Bahía ha sido reforzada con cerca de 3.000 miembros del Ejército y de la Fuerza Nacional de Seguridad procedentes de otros estados.

La huelga preocupa a las autoridades locales no sólo por el aumento de la inseguridad en las calles, sino también por el posible impacto económico que pudiera tener en Salvador, que espera a miles de turistas para el carnaval, que se celebrará dentro de dos semanas.

Las fiestas carnavalescas de la capital de Bahía figuran entre las más concurridas de Brasil, país que en esas fechas prácticamente se paraliza y se desborda en celebraciones. (Texto y foto EFE)