Río de Janeiro, 13 jun (EFE).- El presidente interino de Brasil, Michel Temer, se reunirá mañana en Río de Janeiro con el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, para abordar detalles de los Juegos Olímpicos que esta ciudad brasileña organizará en agosto próximo, informaron hoy fuentes oficiales.

“No hay una pauta específica para el encuentro. Abordarán algunos detalles y definiciones de los Olímpicos”, dijo hoy a Efe un portavoz del Palacio presidencial de Planalto.

El encuentro, según la misma fuente, será para demostrar el apoyo del Gobierno de Brasil a los Juegos Olímpicos de Río 2016 tras la decisión del Senado del 12 de mayo pasado de separar de su cargo a la presidenta Dilma Rousseff mientras la somete a un proceso de destitución y de sustituirla temporalmente por su vicepresidente.

La reunión tendrá lugar en la Arena del Futuro, una de las instalaciones construidas para los Juegos Olímpicos, y tras la misma Temer y Bach harán una visita a diferentes estadios e instalaciones del Parque Olímpico de Río de Janeiro, cuya construcción está concluida en casi un 99 %.

Temer, asimismo, presidirá en Río de Janeiro una reunión ministerial en la que serán discutidos detalles de los Juegos.

La visita del miércoles será la primera de Temer a Río de Janeiro y al Parque Olímpico desde que asumió la Presidencia. El presidente, sin embargo, ha manifestado su respaldo a los Juegos Olímpicos desde el discurso que pronunció cuando asumió el cargo como interino.

En unas declaraciones que hizo la semana pasada tras una reunión ministerial en la que también fueron discutidos detalles de los Juegos, Temer afirmó que el evento tendrá un “gran significado” para la sociedad, “en momentos en que hay una cierta falta de credibilidad” en un país hundido en una aguda crisis política y económica.

“Es importante que tengamos unos Juegos Olímpicos con todo muy bien organizado”, pues serán una oportunidad de darle una “inyección de ánimo y seguridad institucional” al país, dijo entonces.

Además de la crisis política y de la recesión más grave en Brasil en las últimas décadas, los Juegos Olímpicos afrontan algunos retos puntuales como el temor de algunos deportistas de contraer zika, el atraso en la construcción del velódromo y la contaminación de las aguas en las que se disputarán las pruebas de vela y remo.

Otros temores son los recientes casos puntuales de violencia que han colocado a Río de Janeiro en la mira del mundo, como la menor de 16 años que fue violada por 30 hombres y los tiroteos en una favela ubicada a pocos kilómetros de la futura Villa Olímpica.

Igualmente es citada como un desafío la grave crisis financiera del gobierno regional de Río de Janeiro, que tiene en duda los recursos para terminar las obras del metro antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos y para pagar a los policías por las horas extras que harán durante el evento.

Pese al rosario de desafíos, algunos deportistas y delegaciones parecen considerar el zika como el gran reto.

El Gobierno brasileño confía en que todas las dudas sobre el zika queden despejadas en la reunión de especialistas convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evaluar el riesgo de que los Juegos puedan ayuden a propagar el virus.

Tanto el Gobierno brasileño como la Organización Mundial de la Salud y el Comité Olímpico Internacional han descartado que el zika sea una amenaza para Río 2016.

El Ministerio de Salud alega que los casos de zika ya están en disminución y que en agosto, en pleno invierno austral, la transmisión de enfermedades por mosquitos es residual.