Santiago de Chile, 1 dic (EFE).- Los tribunales chilenos suspendieron en la tarde de este martes una orden que separó de su bebé a una madre que reconoció haber consumido marihuana una semana antes del parto.

Según fuentes judiciales, el Tribunal de Familia de Talcahuano, en el sur de Chile, acogió el recurso de protección presentado hoy ante la Corte de Apelación de Concepción, para pedir el restablecimiento del derecho de la menor a estar con su madre.

Según declaró el abogado de la familia, Adolfo Ortega, a Radio Bío Bío, el bebé debe ser entregado a su madre no más allá de las 18.00 hora local (21.00 GMT). El recinto hospitalario dejó a la niña retenida durante 13 días.

“El objetivo es restituir el derecho del niño que ha sido violentado por una restricción que sobrepasa todos los límites de la propia reglamentación del Ministerio de Salud que establece que tan sólo pueden haber 24 horas de separación”, dijo a Efe el senador de la zona Alejandro Navarro, quien apoya a la familia.

Cinthia Ortiz, de 27 años, fue separada de su hija recién nacida después de explicar a los médicos que consumió marihuana cinco días antes del parto para calmar un dolor en un brazo.

Después de comprobar esta situación por medio de exámenes, el hospital Las Higueras de Talcahuano, ubicado a 500 kilómetros al sur de Santiago, activó un protocolo que la alejó de su hija y derivó el caso a un Tribunal de Familia.

Hasta ahora, los progenitores de la pequeña de 13 días que permanece ingresada en el hospital sólo podían verla un total de dos horas y media al día.

Ortiz indicó a los medios locales que los últimos exámenes que se hizo descartaron la presencia de la droga en su cuerpo e insistió que su caso fue netamente puntual.

Asimismo, señaló que su hija está en buen estado de salud y desmintió que la niña sufriera algún tipo de síndrome de abstinencia.

“El único elemento que justifica esta decisión médica es que la marihuana permanece en la lista uno de drogas duras y eso tiene que cambiar”, explicó Navarro.

La despenalización del consumo y el cultivo de marihuana para uso privado y fines medicinales se está tramitando en el Congreso chileno.

El proyecto supondrá la retirada de la marihuana de la lista de drogas duras y su entrada a la denominada zona dos, que incluye drogas de menor agresividad.

Ello abre la puerta al autocultivo de marihuana, ya sea para consumo medicinal o recreativo, y permitirá portar diez gramos por persona, pero prohibirá el consumo de la droga en la vía pública.