Brasilia, 22 abr (EFE).- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, sancionó el presupuesto del Estado para 2015 e incluyó una polémica alza de los recursos públicos otorgados a partidos políticos, que fue aprobada por la Cámara baja pero criticada por el Senado, según se publicó hoy en el Diario Oficial.

Los detalles del presupuesto, sancionado por Rousseff la noche de este lunes y publicados hoy, incluyen un acuerdo de la Cámara de Diputados que triplica el aporte del Estado para el funcionamiento de los partidos políticos, que según el texto este año será de 867,5 millones de reales (289,1 millones de dólares).

Algunos partidos políticos pidieron públicamente a Rousseff que vetara esa alza, pues consideraron que va en una dirección opuesta al ajuste fiscal que el Gobierno se propone aplicar ese año para intentar equilibrar las maltrechas cuentas públicas.

El presidente de la Cámara del Senado, Renán Calheiros, del oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), dijo hoy en una rueda de prensa que Rousseff «escogió lo peor, pues debería haber vetado ese aumento, como muchos sectores exigieron».

El aumento del dinero público otorgado cada año a las formaciones políticas fue aprobado por la Cámara de Diputados en momentos en que los partidos sufren una aguda pérdida de credibilidad, en parte por diversos asuntos de corrupción detectados en el ámbito estatal y, en particular, en la petrolera Petrobras.

Según una encuesta divulgada hace un mes por la Asociación de Magistrados de Brasil, el 72 % de los brasileños no confía en los partidos, que debido a la corrupción se han convertido en una de las instituciones con menos credibilidad en el país.

El dinero del presupuesto nacional se distribuye según el nivel de representatividad que cada formación tiene en el Parlamento.

De acuerdo a cálculos de la Consultoría de Presupuestos de la Cámara de Diputados, la formación que más dinero recibirá este año será el Partido de los Trabajadores (PT), de la presidenta Rousseff y uno de los más implicados en el escándalo de Petrobras.

La semana pasada, el hasta entonces tesorero del PT Joao Vaccari renunció a su cargo después de ser detenido por la Policía Federal en el marco de la investigación en la petrolera estatal.

Vaccari fue acusado de intermediar para que empresas que obtenían contratos amañados con Petrobras desviaran parte del dinero que les pagaba la estatal al PT, que según sospechan las autoridades se valió de esas maniobras para financiar parte de sus campañas.