Brasilia, 7 may (EFE).- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo que “busca incansablemente una solución a la crisis política” venezolana, en una carta remitida a las esposas de los opositores Antonio Ledezma y Leopoldo López, detenidos en Venezuela, quienes fueron recibidas hoy por el Congreso brasileño y por la cancillería.

Brasil “busca incansablemente una solución a la crisis política” venezolana “dentro del más absoluto respeto al Estado democrático”, dice la carta a la que tuvo acceso Efe, dirigida a Mitzy Capriles y Lilian Tintori, esposas del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y del líder opositor Leopoldo López, respectivamente, ambos detenidos en Venezuela.

Ledezma es acusado de presunta conspiración contra el presidente Nicolás Maduro y López de instigar los hechos violentos de febrero de 2014 en Caracas, detonante de las protestas antigubernamentales que se registraron en el país por varios meses.

La carta de Rousseff, en respuesta a una audiencia no concedida a las esposas de los opositores, está firmada por el jefe del gabinete personal de la jefa de Estado de Brasil, Álvaro Henrique Baggio, y dice que la mandataria “desea una pronta y feliz solución” a la situación que se vive en Venezuela.

Asimismo, señala que la gobernante “agradece sus iniciativas”, aunque no aclara si se refiere a la gestión de Tintori y Capriles en favor de la libertad de los que califican como “presos políticos”.

El canciller brasileño, Mauro Vieira, confirmó el tenor de la carta y dijo en una rueda de prensa que Brasil confía en que las autoridades electorales fijarán en el más corto plazo la fecha en que se celebrarán las próximas elecciones legislativas en Venezuela.

“Hemos recibido (del Gobierno venezolano) extensas garantías de que las elecciones serán realizadas, pero esperamos que el poder electoral establezca cuanto antes la fecha en que serán convocadas”, dijo.

En marzo pasado, tras una visita a Venezuela como parte de una misión mediadora de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Vieira había dicho que el Gobierno y la oposición de Venezuela coincidían en que las legislativas son el primer paso para superar la actual situación política.

Vieira también anunció que había determinado que el director de Suramérica de la Cancillería, Clemente Baena Soares, recibiera a Tintori y Capriles.

La reunión ocurrió ya por la noche y Capriles dijo a periodistas que el resultado había sido “muy bueno” y que manifestaron su “deseo de que Brasil intente una mediación frente a la grave problemática social y política” que vive Venezuela.

“Nos permitimos pensar que esa convocatoria partió directamente de la presidenta Dilma Rousseff”, dijo Capriles sobre esa audiencia que no estaba prevista.

Antes de la rueda de prensa convocada por Vieira, Capriles y Tintori participaron en una audiencia de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, cámara que esta semana censuró al Gobierno de Maduro por lo que calificó de “detenciones arbitrarias”, en alusión a los casos de Ledezma, López y otros opositores presos.

Allí recibieron un firme respaldo del excandidato presidencial brasileño Aécio Neves, quien afirmó que la “omisión” de muchos países frente a lo que calificó de “falta absoluta de libertades” en Venezuela es “vergonzosa” y “golpea a todos los demócratas”.

“Estamos con dos de las muchas víctimas de la violencia política en Venezuela”, declaró el principal líder opositor de Brasil.

Tintori y Capriles expusieron su visión de la situación que se vive en Venezuela, tanto en lo social, como lo económico y, sobre todo, en el plano de los derechos humanos.

“En Venezuela hay 89 presos políticos. Algunos desde hace más de un año y todavía sin pruebas”, dijo Tintori, quien sostuvo que su marido, al igual que otros, “sigue en la cárcel solo por haber llamado a la protesta pacífica”.

Las dos venezolanas también fueron recibidas por el pleno de la Cámara de Diputados, cuyo presidente, Eduardo Cunha, ya había declarado que “ningún país democrático puede permanecer de brazos cruzados cuando encarcelan a opositores”.

Los jefes de los grupos de casi todos los partidos representados en la cámara expresaron su “solidaridad” con Capriles y Tintori.

A esas manifestaciones se sumó hasta el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), de Rousseff, que desde hace más de una década ha declarado y mantiene su apoyo al “chavismo”.

“En Brasil nos preocupamos con los derechos humanos y tenemos que acoger a estas mujeres para escuchar lo que tienen que decir sobre Venezuela”, declaró la diputada Maria do Rosario Nunes, quien tomó la palabra en representación del PT.

“En Brasil hemos luchado mucho por la democracia y los derechos humanos deben estar siempre por encima de diferencias políticas”, apuntó Nunes, quien dirigiéndose a Capriles y Tintori les aseguró que “en este país siempre serán bienvenidas”.