Buenos Aires, 1 dic (EFE).- La restauración de los partidos y las instituciones, la liberalización de la economía y la lucha contra la desigualdad son tres de los principales desafíos a los que se enfrenta la Argentina de Mauricio Macri en el futuro próximo, según un informe sobre desarrollo democrático en Latinoamérica.

El informe, presentado hoy en Buenos Aires, señala que Argentina obtuvo una puntuación de 5,8 sobre 10 en el Índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2015, un ránking liderado por Uruguay, Costa Rica y Chile, que valora el respeto de los derechos políticos de los países, la calidad institucional, las políticas de bienestar y los resultados de las políticas económicas.

De acuerdo con estos parámetros, el país que presidirá el conservador Mauricio Macri a partir de su asunción, el próximo 10 de diciembre, debería mejorar la inversión pública y privada, abrir los mercados e intensificar la lucha contra la desigualdad, el desempleo y la corrupción.

Sin embargo, la primera asignatura pendiente es la restauración de los partidos políticos y de las instituciones, señaló hoy el director del proyecto, el analista Jorge Arias, quien afirmó que Argentina todavía no ha salido de la “noche política de 2001”, en referencia a una crisis en diciembre de ese año que provocó la renuncia del entonces presidente, Fernando de la Rúa.

Para Arias, la búsqueda del consenso en las instituciones públicas como el Congreso o la implementación de procesos más democráticos dentro de los partidos son pasos indispensables para la mejora de la cultura política en el país.

“En las elecciones argentinas, dos de los tres principales candidatos a la Presidencia lo han sido por su chequera”, comentó el también director de la consultora Polilat, algo que, en su opinión, es una buena muestra de la falta de democracia interna de la que adolecen las grandes formaciones políticas.

Argentina se sitúa en la parte alta de la tabla en términos de derechos políticos y libertades civiles, un punto englobado en el informe como “democracia de los ciudadanos”, y también en políticas que aseguran el bienestar social, donde ocupa el tercer puesto, solo por detrás de Chile y Costa Rica.

No obstante, los niveles de pobreza, la inseguridad y el narcotráfico, también están dentro de los desafíos que el presidente electo tiene por delante para mejorar el futuro de su país, según el Índice, patrocinado por la fundación Konrad Adenauer.

Otra asignatura pendiente para Argentina es la igualdad de la mujer, según la coordinadora general del documento, Fabiana Cianfanelli, que aseguró que a pesar de haber tenido una presidenta durante ocho años, la ley de cuotas para incrementar la presencia de mujeres en cargos públicos no se respeta en Argentina, algo común en todo Latinoamérica.

Cianfanelli precisó que en comparación con sus vecinos, Argentina tiene unos datos de feminicidios relativamente buenos, aunque afirmó que la igualdad de género es algo que tiene que promocionarse cultural, social y políticamente.

Precisamente, la toma de conciencia política por parte de la sociedad argentina, y en general de la latinoamericana, es, para los autores del informe, la pieza esencial para construir unas instituciones más democráticas.