Brasilia, 3 may (EFE).- El Consejo de Ética del Senado brasileño recomendó hoy al plenario de la Cámara alta que despoje de su mandato al senador Delcidio Amaral, quien implicó a la presidenta Dilma Rousseff y a su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, en el escándalo de corrupción de la petrolera Petrobras.

El Consejo, responsable por analizar la conducta ética de los senadores, aprobó este martes por 13 votos a favor, ninguno en contra y una abstención el informe en que el instructor del proceso contra Amaral, el senador Telmario Mota, recomienda que se le despoje del mandato.

La decisión ahora será evaluada por la Comisión de Constitución y Justicia del Senado, que tan sólo se pronunciará sobre la legalidad del procedimiento, antes de que sea votada por el pleno del Senado, que, de respaldarla, puede destituir por mayoría simple al otrora jefe del oficialismo en la Cámara alta.

Amaral fue acusado de haber violado el Código de Ética del Senado por las maniobras con las que intentó encubrir su responsabilidad en el gigantesco escándalo de corrupción por los desvíos de recursos públicos de la petrolera estatal.

Los miembros del Consejo concluyeron por amplia mayoría que el parlamentario abusó de sus prerrogativas constitucionales y que manchó la imagen del Senado con maniobras para supuestamente impedir el avance de las investigaciones sobre los desvíos en Petrobras.

Amaral, que llegó a ser uno de los principales dirigentes del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y fue acusado de beneficiarse de los desvíos en la petrolera estatal, se convirtió en noviembre pasado en el primer senador en la historia de Brasil en ser arrestado en pleno ejercicio de su mandato.

Luego de que uno de los directores de Petrobras lo acusara de obstruir la investigación y divulgara una grabación de una conversación en la que Amaral le ofrece un soborno a cambio de su silencio, el propio senador aceptó colaborar con la Justicia, revelar todo lo que sabía del escándalo y denunciar a sus cómplices a cambio de reducciones de sus futuras condenas.

En sus declaraciones ante los fiscales, el senador hizo graves acusaciones contra Rousseff y Lula, que eran sus correligionarios en el PT.

Entre otros ilícitos, acusó a Rousseff y Lula de chantajear a testigos de asuntos de corrupción, entre ellos a él mismo; de financiación ilegal de sus campañas electorales; de presionar a jueces del Tribunal Supremo y de tener conocimiento o autorizar operaciones ilegales en Petrobras.

En la declaración incriminatoria, que tiene 255 páginas y aporta pruebas como sus agendas oficiales, listas de llamadas y pasajes aéreos, denuncia también a numerosos políticos de partidos oficialistas y de oposición.

Entre los citados en la delación figura el vicepresidente brasileño, Michel Temer, que puede asumir la jefatura del Estado la próxima semana en caso de que el Senado acepte abrirle un juicio político destituyente a Rousseff.

La Corte Suprema de Brasil aceptó hace dos semanas las delaciones de Amaral como prueba válida en el caso de corrupción de Petrobras.

Tal decisión le permitió a la Fiscalía solicitar autorización al Tribunal Supremo para investigar a algunos de los citados en las delaciones del senador, entre ellos el principal líder de la oposición, Aécio Neves, y los presidentes del Senado, Renán Calheiros, y de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha.