Río de Janeiro, 7 jul (EFE).- El mayor sindicato de trabajadores del sector petrolero en Brasil promovió hoy diferentes actos para protestar contra un proyecto de ley que pone fin al régimen que garantiza a la estatal Petrobras participación en todos los proyectos de explotación de las gigantescas reservas del presal.

“Nuestras protestas tienen por objetivo llamar la atención de los parlamentarios sobre un proyecto de ley que perjudica a la mayor empresa de Brasil y entrega a trasnacionales inmensas riquezas naturales brasileñas”, explicó el coordinador de la Federación Única de los Petroleros (FUP), José María Rangel, a periodistas.

Las manifestaciones se repitieron en aeropuertos de diferentes ciudades del país, principalmente en el de Brasilia, en donde los sindicalistas recibieron a parlamentarios procedentes de todo Brasil para una nueva semana legislativa.

Los actos tuvieron lugar un día después de que la FUP, en asambleas regionales, anunciara su decisión de promover una huelga nacional que puede paralizar a Petrobras, la mayor empresa del país, en caso de que prospere la criticada iniciativa legislativa, que podrá ser votada el próximo martes en el Senado en primera ronda.

Las protestas tienen en su mira el proyecto de ley propuesto por el senador y excandidato presidencial José Serra, uno de los principales líderes de la oposición, que reduce la participación de Petrobras en los consorcios que se adjudican derechos para explotar el presal y le quita a la estatal el papel de operador único.

La legislación creada específicamente para la explotación del presal prevé la participación de al menos un 30 % de Petrobras en cualquier consorcio que produzca en estas gigantescas reservas descubiertas por la petrolera estatal en aguas muy profundas del océano Atlántico y que pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo.

De acuerdo con Serra, la norma frena nuevos proyectos para la explotación del presal debido a que Petrobras, actualmente protagonista de un gigantesco escándalo de corrupción que le obligó a revisar sus inversiones, carece de recursos suficientes para garantizar su participación en los consorcios que disputen derechos sobre estos yacimientos.

Brasil puso fin en 1999 al monopolio que tenía Petrobras para explorar y explotar hidrocarburos en el país y, desde ese año y hasta 2008, realizó subastas anuales para conceder a diferentes empresas nacionales y extranjeras concesiones para producir en el país.

El Gobierno suspendió estas subastas tras el descubrimiento del presal y creó un régimen específico para la explotación de estas reservas que le garantiza al Estado mayor participación en el crudo extraído y a Petrobras participación en todos los proyectos como operadora.

En 2013 Brasil realizó dos rondas de licitaciones bajo el régimen de concesión y la primera subasta con las reglas del régimen de producción compartida exclusivo para el presal.

La FUP optó por realizar su protesta en los aeropuertos en un intento de conversar con parlamentarios en sus ciudades de origen, o en el momento en que desembarcaban en Brasilia, sobre los supuestos peligros del cuestionado proyecto.

“Petrobras fue escogida como operadora única del presal para que el Estado pueda controlar el ritmo de producción de acuerdo con la demanda nacional y los intereses del país. No podemos aceptar un proyecto que amenaza los intereses de Brasil”, aseguró Rangel.

El líder sindical Jacy Afonso de Melo, secretario de organización de la Central Única de los Trabajadores (CUT), la mayor unión de sindicatos del país, dijo que el proyecto reducirá las inversiones de Brasil en educación y salud.

Ello debido a que la legislación también establece que la mitad de las regalías procedentes del presal sea destinada a estos dos sectores.