Buenos Aires, 24 jul (EFE).- La decisión del Banco Central de Argentina de aumentar las tasas de interés para plazos fijos para fomentar el ahorro en pesos fue hoy motivo de polémica en el país suramericano después de que el Gobierno negara que busca frenar el auge del dólar en el mercado informal.

«Son todas medidas que tienden a incentivar el ahorro interno y ese es el objetivo y no otro», aseguró el jefe de Gabinete argentino, Aníbal Fernández, en su contacto diario con los medios al valorar la decisión de elevar del 22,6 % al 23,6 % la tasa mínima en los depósitos hasta 30 días.

Martín Redrado, expresidente del Banco Central y asesor del aspirante presidencial opositor Sergio Massa, criticó la medida y opinó que para enfriar el dólar sería mejor generar las condiciones para que aumentar la oferta de la divisa estadounidense en el mercado, donde rigen severas restricciones cambiarias desde 2011.

«Subir la tasa de interés significa mayor recesión para los sectores productivos», dijo hoy Redrado en radio La Red.

«Es lamentable que un Gobierno que dice que apoya la fuerza productiva termine dándole la mano a las bicicletas financieras», agregó.

El líder de la conservadora Propuesta Republicana y precandidato presidencial, Mauricio Macri, señaló que las restricciones cambiarias son «producto de mentir con las estadísticas».

«Absolutamente lo voy a sacar (el cepo cambiario) porque se va a recuperar la confianza», dijo Macri a radio Vorterix.

El aumento de las tasas de interés para los plazos fijos, que comenzará a regir a partir del próximo lunes, fue anunciada ayer en medio de una escalada del dólar en el mercado paralelo, que llegó a cambiarse por 15 pesos la unidad a mitad de semana, el valor más alto del año.

El mercado de divisas informal floreció en Argentina tras la creación del llamado «cepo cambiario» a finales de 2011, que estableció restricciones a la compra de dólares en bancos y casas de cambio.