Río de Janeiro, 24 jul (EFE).- La petrolera estatal brasileña Petrobras adoptó hoy medidas para garantizar el abastecimiento de combustibles, ante la huelga de 24 horas que realizan parte de sus trabajadores en al menos 15 plataformas de extracción, así como en refinerías y otras plantas.

«Tomadas todas las medidas para garantizar la continuidad de la producción de petróleo y gas, así como el abastecimiento del mercado», informó la petrolera en un comunicado, en el que admitió que la paralización afectó los cambios de turno en algunas unidades.

Según la mayor empresa de Brasil, la huelga iniciada en la madrugada de este viernes provocó bloqueos en la entrada de los empleados a algunas unidades y atrasos en otras, pero fue superada con la decisión de mantener en las plataformas a los trabajadores que tenían que ser sustituidos en el primer turno de hoy.

«Nuestras actividades están dentro de la normalidad y sin que la producción esté afectada. Además garantizamos la seguridad de las instalaciones y de los trabajadores», informó Petrobras.

La huelga de 24 horas fue convocada por la Federación Única de los Petroleros (FUP), la central que agrupa a la mayoría de sindicatos de Petrobras, en rechazo a la decisión de la empresa de reducir sus inversiones y vender algunos activos.

Esas medidas fueron adoptadas por la petrolera ante la grave crisis que atraviesa actualmente por el gigantesco escándalo de corrupción del que es protagonista y que tiene paralizadas algunas obras y suspendidos diferentes contratos.

La huelga coincide con una reunión en la que el Consejo de Administración de la empresa decidirá parte de los activos que serán vendidos, por hasta 15.100 millones de dólares, para reducir los gastos y elevar los recursos disponibles para inversiones.

Los sindicalistas también protestan contra un proyecto de ley en discusión en el Congreso que puede retirarle a Petrobras la exclusividad como operadora en la explotación del presal, las gigantescas reservas descubiertas por la empresa en aguas muy profundas del océano Atlántico y que pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo.

Según fuentes de la FUP consultadas por Efe, la huelga afectó a al menos 15 plataformas marinas de explotación en la Cuenca de Campos, en donde la producción se mantiene gracias a los empleados que terminan sus turnos este viernes.

Las mismas fuentes indicaron que la paralización se extendió a unidades de Petrobras en diez de los 27 estados de Brasil y que afectó igualmente a refinerías, terminales de abastecimiento y hasta termoeléctricas, así como algunas sedes administrativas.

«La huelga de advertencia se produce 20 años después del histórico movimiento de mayo de 1995, cuando cruzamos los brazos por 32 días para impedir la privatización de la empresa», indicó la FUP en un comunicado.