Asunción, 2 jun (EFE).- Paraguay aguarda la beatificación de María Felicia Guggiari, conocida como “Chiquitunga”, carmelita descalza fallecida en abril de 1959, luego de que la junta médica del Vaticano reconoció que no hay explicación científica en una curación que se atribuye a la intercesión de la religiosa.

La beatificación es el paso previo a la canonización de la carmelita, que murió a los 34 años y que se podría convertir en la primera paraguaya declarada beata.

El vicepostulador de la causa de canonización de “Chiquitunga”, Restituto Palmero, dijo a Efe que esa beatificación está más cerca después de que el jueves la junta médica del Vaticano diera el voto positivo a la ausencia de una razón científica en la curación del neonato Ángel Ramón, en 2002.

“Lo que hicieron es dar el voto positivo diciendo que la curación de Ángel Ramón es un hecho extraordinario que no tiene explicación hoy día científica”, declaró Palmero.

Palmero señaló que el siguiente paso es la presentación del informe con el “voto positivo” de la junta médica a los teólogos y cardenales, que a su vez elaborarán un dictamen para presentarlo al papa Francisco, quien tiene el último “visto bueno” para declararla beata.

“El paso más importante se dio ayer y fue positivo”, expresó Palmero.

Por su parte, Edmundo Valenzuela, arzobispo de Asunción y presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya, pidió a la ciudadanía en general prudencia a la hora de llamarla “beata”.

“Hasta que el Santo Padre Francisco no promulgue aún el reconocimiento del milagro inexplicable y maravilloso nadie la llame aún BEATA. Esperamos un poco más”, dijo Valenzuela en un mensaje.

Sobre el supuesto milagro que se atribuye a “Chiquitunga”, Palmero explicó que implicaría a un recién nacido paraguayo que presentó complicaciones en el parto y que estuvo veinte minutos sin signos vitales tras cortar el cordón umbilical.

Palmero agregó que fue la obstetra que asistió el parto, en el norteño departamento de San Pedro, quien con el niño en brazos pidió la intercesión de “Chiquitunga” para que recobrará los signos de vida.

“Ni el oxígeno que le quisieron poner, ni oprimiendo su pecho, se reanimo, nada, nada, así estuvo por 20 minutos (…) Ya con cinco minutos sin oxígeno en cerebro queda con secuelas, hoy 15 años después el niño está normal”, indicó.

El proceso de beatificación de “Chiquitunga” se abrió en 1997 y en 2010 fue declarada venerable por el papa Benedicto XVI, quien proclamó sus “virtudes heroicas”.

El único santo con que cuenta Paraguay es San Roque González de Santa Cruz, hijo de un escribano de León (España) que nació en 1576 en Asunción y fundó la ciudad argentina de Posadas y la paraguaya de Encarnación, en la frontera sur del país.