Caracas, 8 may (EFE).- La Fiscalía informó hoy de la detención de otros dos supuestos integrantes de la banda del ecuatoriano Jamilton Ulloa Suárez, “El Topo”, acusada de la masacre de 17 mineros el 4 de marzo en el sureste de Venezuela, cerca de donde este falleció el viernes pasado tras dos meses de fuga.

Con las detenciones de Carlos Alberto Ortiz y Wilmer Cayetano Pino, apresados tras el intercambio de disparos con la policía en el que murió Ulloa hace dos días, se elevó a once el número de presos de la banda que se estima está integrada por otros siete sicarios prófugos.

La muerte de Ulloa y las detenciones de Ortiz y Pino se produjeron en la población minera de Tumeremo, en el estado Bolívar, en una de cuyas minas de oro fueron acribillados y ocultados los cuerpos de los mineros, hallados el 14 de marzo en una fosa de cinco metros de profundidad tras una ardua búsqueda policial y militar.

Las investigaciones de los agentes sostienen que el móvil de la masacre fue el control territorial de una de las zonas ricas en oro, diamantes y otros minerales que el Gobierno se apresta a explotar industrialmente con inversiones de trasnacionales.

Ortiz fue acusado hoy formalmente de “homicidio calificado ejecutado con alevosía y por motivos fútiles en grado de coautor”.

También de “porte ilícito de arma de fuego, resistencia a la autoridad, legitimación de capitales, robo agravado, privación ilegítima de libertad y asociación para delinquir”.

Pino, a su vez, afronta los cargos de “porte ilícito de arma de fuego, tráfico de sustancias estupefacientes y psicotrópicas en la modalidad de ocultamiento (1,12 kilos de cocaína), resistencia a la autoridad, legitimación de capitales y asociación para delinquir”.

El pasado 30 de abril fue acusada de complicidad de las muertes de los mineros Rosa Gil Salazar, detenida dos días antes e identificada como “la principal colaboradora” del ecuatoriano Ulloa.

También fue señalada de “legitimación de capitales y asociación para delinquir” al integrar la banda al parecer enfrascada en disputas por el control de minas de oro explotadas ilegalmente.

Gil Salazar fue apresada en una carretera próxima a la mina en compañía de su sobrino Luis Tomás Rivera Malavé, acusado a su vez de “legitimación de capitales y asociación para delinquir”.

Los detenidos acusados de ser “coautores de homicidio múltiple” son los supuestos sicarios Francisco David Carache Zambrano, Dennis Renier Cardozo y Eduardo José Iglesias López.

Contra los tres también pesan acusaciones de “porte ilícito de armas de fuego, asociación para delinquir, privación ilegítima de libertad y robo agravado”, entre otros delitos.

Del resto de detenidos, los colombianos Rodolfo Andredy Castrillón Castro y Publio Evelio Martínez Suárez afrontan acusaciones de “tráfico y comercio ilícito de recursos o materiales estratégicos, legitimación de capitales y asociación para delinquir”.

Los primos venezolanos Manuel Alejandro Balaguera y Carlos Alonso Balaguera fueron imputados a su vez por “legitimación de capitales y asociación para delinquir”.