Montevideo, 4 dic (EFE).- El vicepresidente de Uruguay, Raúl Sendic, afirmó hoy sobre la crisis que atraviesa Brasil que “no se pueden descuidar” las políticas activas de “vigilancia a la corrupción”, que en este caso, a su juicio, “jugó un papel tan importante sobre la vida económica” del gigante latinoamericano.

En un encuentro informativo organizado en Montevideo por la revista Somos Uruguay, Sendic opinó que muchas veces se habla de “cómo la economía influye sobre la política”, pero matizó que en esta ocasión “un problema generado a nivel político termina impactando y generando un gran problema en la economía”.

“Da la impresión.. aparte de toda la situación mundial que todos conocemos, (que) además Brasil se compró una crisis sin que venga de afuera. Fue una crisis endógena”, confesó el jerarca.

Añadió que este es “un elemento que hay que tenerlo en cuenta y hay que tener mucho cuidado en la gestión de Gobierno, en la política de transparencia y en los temas relacionados a la vigilancia contra la corrupción”.

“Porque un problema importante en la gestión de Gobierno o un problema importante de corrupción termina impactando sobre la economía y sobre las propias expectativas del país”, remarcó.

El Congreso brasileño puso ayer en marcha un complejo proceso para la posible destitución de la presidenta Dilma Rousseff, que estará en manos de 65 diputados de 23 partidos, quienes decidirán si la mandataria será sometida a un juicio político, como recomendó el presidente de la Cámara baja, Eduardo Cunha.

Dichos legisladores formarán una comisión especial que prevé la Constitución para juicios de esa naturaleza y determinarán si las maniobras fiscales denunciadas por la oposición y censuradas por órganos de contraloría del Estado constituyen un motivo para despojar a Rousseff del cargo para el que fue reelegida en 2014.

Además, la recesión de la economía brasileña se ahondó en el tercer trimestre del año con una contracción del 1,7 % respecto a los tres meses precedentes y un 4,5 % en comparación con el mismo periodo de 2014, un reflejo de la aguda crisis económica que atraviesa el país.

Consultado por un asistente al acto informativo sobre cómo pueden repercutir los problemas de Brasil en la economía del vecino Uruguay, el también presidente de la Asamblea General uruguaya confesó sentirse preocupado por la situación.

“Nos preocupa mucho. Porque el 18 % de nuestras exportaciones van a Brasil y cualquier cosa que le pase a Brasil es muy importante para nosotros”, destacó.

No obstante, añadió que si a ese país le va bien a Uruguay le “puede ir muy bien”, pero si “le va mal o muy mal puede tener un impacto importante” sobre su economía y un impacto “importante sobre toda América”.

“Porque cuando Brasil está fuerte es un jugador mundial que nos arrastra a todos. Y cuando está débil deja de ser un jugador mundial. Y a nosotros nos sirve mucho y nos ha servido siempre estar pegados a la liga de los jugadores mundiales”, agregó.

“Por eso la verdad nosotros estamos muy preocupados por esta situación y hay que analizarla en el conjunto de cómo se procesó”, acotó.

Fue así que Sendic quiso hacer referencia “al fondo” que en su opinión “hay atrás de esto”.

“No podemos descuidar la corrupción. No podemos descuidar las políticas activas de vigilancia a la corrupción”, señaló.