Montevideo, 11 jun (EFE).- El ministro del Interior de Uruguay, Eduardo Bonomi, dijo en una entrevista publicada hoy en un medio local que la amenaza de muerte que recibió a inicios de junio por parte del narcotraficante mexicano Gerardo González Valencia “no es la primera”, aunque cobró notoriedad por trascender a la prensa.

“No es la primera amenaza, es la primera vez que se hace pública”, aseguró Bonomi en una entrevista con el diario montevideano El Observador.

A inicios de junio, González Valencia, integrante del cártel mexicano de Los Cuinis y actualmente en prisión preventiva por un supuesto delito de lavado de activos, envió una amenaza al secretario de Estado a través de un acta labrada tras una revisión de rutina en su celda en una cárcel uruguaya.

“Si el ministro del Interior (Eduardo) Bonomi sigue mandando sus guardias a torturarme, que busque el puente más alto del Uruguay, donde lo voy a colgar”, constataba el acta rubricada por el mexicano.

En la entrevista de hoy, Bonomi expresó que en su momento González Valencia se tomó la revisión de su celda como un tema “personal”, aunque se hubiese realizado en todo el sector donde se encuentra recluido el miembro de Los Cuinis.

Por su parte, Bonomi también indicó a El Observador que dentro de los planes del ministerio que encabeza no se encuentra la construcción de una cárcel especial para narcotraficantes, sino más bien concentrar a todos los reclusos de máxima seguridad por delitos relativos a narcotráfico y lavado de activos en un centro penitenciario ya existente.

El ministro precisó además a ese medio su “preocupación” en relación con hechos de violencia ocurridos en la periferia de Montevideo con una banda de delincuentes autodenominada Los Pibes del Puente.

Añadió que ese tipo de grupos pertenecen a “una subcultura con una filosofía de la muerte muy peligrosa”, un “elemento común” con colectivos similares de otras regiones del mundo, como “las maras en Centroamérica, con los pibes chorros en Argentina y en algunos casos en las favelas”.

Por su parte, respecto al aumento de los robos con violencia registrados de 2014 a 2015, en contraste con la promesa electoral del presidente Tabaré Vázquez de disminuirlos en un 30 % hacia el final de su mandato (2020), un elemento evocado por la oposición para criticar la política gubernamental en materia de seguridad, el ministro expresó al rotativo que no se siente “embretado” (apresado).

En ese sentido destacó un plan de alta dedicación para policías destinado a la prevención y disuasión del delito implementado en el área metropolitana de Montevideo en abril, que permitió reducir en un mes los robos con violencia en un 15 %, además de la incorporación de cámaras de seguridad en esa ciudad.

“Si ese 15 % de Montevideo lo llevamos a ver qué se produjo desde el 1 de enero, vemos una baja del 4 %. Fueron cuatro meses y medio en los cuales solo un mes se aplicó el programa”, expresó Bonomi a El Observador.

“Nos gusta tener los resultados por los que trabajamos y creo que en este momento estamos empezando a tener resultados”, sentenció el ministro a ese medio.