Sao Paulo, 15 dic (EFE).- El ministro de Comunicación Social de la Presidencia de Brasil, Edinho Silva, afirmó hoy que su país continuará con un papel de “mucho diálogo” dentro del Mercosur, bloque que comparte con Argentina, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia, en proceso de adhesión.

“El Gobierno brasileño continuará con su papel de mucho diálogo en el bloque y para seguir discutiendo perspectivas de futuro. Brasil se moviliza todo el tiempo”, señaló Silva en diálogo con corresponsales extranjeros en Sao Paulo.

La próxima Cumbre del bloque se celebrará el próximo domingo en Asunción y en ella Paraguay traspasará la presidencia temporal a Uruguay.

Hasta ahora está confirmada la presencia de los presidentes uruguayo, Tabaré Vázquez; de la brasileña, Dilma Rousseff; del argentino, Mauricio Macri, y de Evo Morales, mandatario de Bolivia, país en proceso de adhesión al bloque.

“Brasil ha invertido mucho en la consolidación del Mercosur y seguiremos trabajando para eso”, reiteró Silva, quien reconoció que la actual crisis política y económica del país ha afectado el protagonismo del gigante suramericano en algunos bloques y foros.

“Es el efecto de cambios drásticos de la economía mundial y admitimos que Brasil perdió el ritmo de las alianzas que estaban siendo construidas” antes de la recesión económica y de los problemas políticos del Gobierno, subrayó el ministro.

No obstante, Silva confió en una recuperación política y económica del país.

“La meta fiscal es importante, pero no es el centro de nuestras acciones que es la retomada del crecimiento. Esperamos terminar la agenda de ajuste para un mejoramiento de la economía en 2016”, señaló.

Brasil tiene una proyección de contracción del 3,62 % para este año, según los analistas del mercado consultados semanalmente por el Banco Central.

“No queremos que el embate político paralice al país y el Gobierno no está paralizado, pero somos realistas y transparentes”, citó Silva, quien descartó una intervención del Gobierno en el sistema cambiario, después de una acelerada depreciación del real frente al dólar, que está en el 45 % en lo que va del año.

Para Silva, “la única intervención que podemos hacer es en el mercado aumentando la oferta. El dólar tiene que encontrar (fluctuando) un punto de equilibrio”.