Bogotá, 5 may (EFE).- El ministro de Justicia de Colombia, Jorge Londoño, se estrenó hoy en el cargo con un decreto que declara la emergencia carcelaria en el país, lo que le permitirá adoptar medidas especiales y contratar directamente para atender los graves problemas de salud que afectan a reclusos de 74 prisiones.

«Hemos decidido decretar la emergencia carcelaria para tomar algunas medidas fundamentales que resuelvan algunos problemas que hemos estado viviendo», dijo a periodistas Londoño, quien asumió el cargo la víspera en la ciudad de Tunja (centro).

El funcionario señaló que la decisión fue adoptada en el Consejo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), «ante la grave situación por la cual están atravesando los centros» de reclusión, «sobre todo en el tema de la salud».

La medida, que se extenderá hasta diciembre de este año, es un primer paso para solucionar los problemas de fondo que afectan a las cárceles.

«El problema de fondo es cómo vamos a solucionar y cuál es el sistema de salud que vamos a aplicar en las cárceles», explicó el funcionario, quien consideró «que ha habido falta de gestión para poder resolver los problemas».

Según el Inpec, actualmente necesitan atención urgente 611 reclusos portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), 89 con cáncer, 1.112 insulinodependientes, 188 que sufren EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y 2.884 con problemas de psiquiatría.

Una de las primeras medidas que se adoptará al amparo de la emergencia será la realización de brigadas de salud junto a una red social de apoyo conformada por las direcciones seccionales de los departamentos, ONG y la fuerza pública.

Asimismo se ejecutarán obras de mantenimiento, rehabilitación y dotación de las áreas de sanidad de los establecimientos de reclusión.

Cifras de distintas organizaciones indican que el hacinamiento carcelario en Colombia supera el 56 %.