Lima, 16 jul (EFE).- Un equipo de intérpretes del ministerio peruano de Cultura inició un trabajo de contacto controlado con las comunidades indígenas mashco piro, que viven en aislamiento voluntario, en la región Madre de Dios, ante su ingreso a zonas pobladas, según informó hoy la viceministra de Interculturalidad, Patricia Balbuena.

En lo que va del año, el ministerio de Cultura ha registrado cinco avistamientos de los nativos mashco piro en sus ingresos a poblaciones en zonas alejadas de Madre de Dios, limítrofe con Bolivia y Brasil.

En uno de esos avistamientos, en mayo pasado, un grupo de la etnia mashco piro mató a un poblador de un flechazo en el pecho cuando ingresaron a una granja de la comunidad de Shipetiari y atacaron a los que se encontraron en su camino.

El mismo grupo fue avistado en varias ocasiones en las riberas del río Alto Madre de Dios, cerca del riachuelo Yanayacu, muy próximo a los límites del territorio de la comunidad Shipetiari.

El año pasado, las autoridades registraron 70 avistamientos de estas comunidades indígenas en contacto inicial, algunos de cuyos miembros se enfrentaron con arcos y flechas a los pobladores y los hicieron abandonar sus casas en forma temporal.

Balbuena informó, en rueda de prensa, que los traductores del ministerio de Cultura realizan un trabajo de campo para conocer más sobre sus inquietudes y necesidades con el objetivo de garantizar su integridad.

«Hemos constatado que tenemos una situación particular que tenemos que abordar. Y es que esta familia o clan que ha salido, en realidad pareciera que no se está moviendo, (sino) que se está asentando en esa zona», explicó la viceministra de Interculturalidad.

Una intervención sin control podría terminar con los nativos seriamente afectados por algún contagio de enfermedades, indicó Balbuena.

La viceministra informó que Perú tiene un aproximado de 5.000 indígenas en condición de aislamiento o de contacto inicial en todas las regiones amazónicas.

Balbuena explicó que «la permanencia y el número de salidas de esta población» está sometiendo al ministerio a un riesgo que «no puede controlar por la cantidad de actores en la zona».

La directora general de Derechos de los Pueblos Indígenas, Grecia Elena Rojas, se trasladó, a inicios de este año, a la cuenca del río Alto Madre de Dios junto con un equipo de especialistas del viceministerio de Interculturalidad para establecer las medidas necesarias con las que dar seguridad a los habitantes de Shipetiari, tras los enfrentamientos registrados.

El presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), Henderson Renfigo, explicó en mayo pasado que los pueblos no contactados ocupan, entre otros pueblos, la región Ucayali y Cuzco (vecina a Madre de Dios), en un territorio aproximado de 9 millones de hectáreas, donde habitan actualmente.